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| Editorial

Hay que llorar por Argentina...

Nadie esperaba la debacle electoral que sufrió el gobierno de Mauricio Macri el pasado domingo en las internas Paso, desarrolladas para definir quienes serán los candidatos presidenciables y gobernadores desde la central provincia de Buenos Aires a las restantes del interior profundo argentino.

Algunas de ellas desarrolladas y poderosas frente a otras con gobernantes feudales y un atraso increíble como  la inexistencia de servicios tan básicos como abastecimiento de agua potable, saneamiento a electricidad, pese a su potencial y riquezas notorias. 

En la previa calificadora con miras, a la elección nacional y provincial del ultimo domingo de octubre próximo, casualmente en el mismo día en que también aquí, en Uruguay, se definirá nuestro destino en materia de continuidad o cambio.

En Argentina la  formula mejor ranqueada en esta votación previa, para sorpresa de todos, fue la que integran Alberto Fernández y la. Sra, Cristina Fernández , viuda de Kirchner,  una soberbia que se manejó en su última presidencia con un estilo populista - totalitario, conducta que le permitía ocultar todas las maniobras corruptas con las cuales se enriqueció en forma obscena, ella y su entorno.

La misma que esta procesada con prisión por una decena de causas por notorias y comprobadas maniobras de defraudación al Estado Argentino. Se calcula que unos o dos puntos del actual PBI argentino, simple y llanamente han sido el botín de estos facinerosos. Es decir miles de millones de dólares.

Lo curioso es que el triunfo de la política populista, genera la derrota de la economía  argentina y todo indica que ha de generar la fuga de capitales del vecino país. Los inversores ya todo lo indica, toman sus recaudos porque la conducta de los peronistas y de los “K” lejos están de generar  confianza y estabilidad. Tienen la triste experiencia de haber sido maltratados. El gran ganador, es el dólar y derrotados los que apostaron la semana pasada a las inversiones de riesgo. Los bonos en dólares perdieron paridad y aumento el riesgo país porque ahora serán el lado más vulnerable de la economía. Siempre lo fueron, pero hasta ahora la gente miraba el precio del dólar.

Los bancos fueron sorprendidos en el peor de los mundos. Con récord histórico de depósitos en dólares y un incremento notable de los plazos fijos (vencen en total $1,2 billones a octubre) que se se verán fuertemente disminuidos al pasarse a dólares. Lo que afectará al Banco Central que al tener que liquidar Letras  Estatales de Liquidez, que seguramente se convertirán en dólares.

Hay que ver si esos dólares seguirán en los bancos en cajas de ahorro, cuenta corriente o plazos fijos o pasarán a cajas de seguridad o fuera del país. Un temible segundo default argentino, queda a la vuelta de la esquina. Nadie apostará a los bonos y el riesgo país puede tener un crecimiento que augura que el año que viene no se podrán pagar vencimientos, salvo que puedan conseguir un dudoso apoyo del exterior.

El triunfo del Frente para Todos ha dejado tambaleando al FMI, que le dio a la Argentina el 60% de los créditos que tiene otorgados en el mundo. Habrá que ver si esta complicación se transforma en un beneficio para evitar la caída en default. El organismo sería el primero que no cobraría.

Atrás de todo esto,  vendrá la aceleración de la inflación y la posibilidad del desabastecimiento. Las empresas no se van a endeudar para aumentar la producción de bienes. Saben que el consumo caerá porque mucha gente ira a un mínimo, para poder comprar dólares. Es un hecho ya conocido y repetido en Argentina.  Tras este “lunes negro” , donde un país corrió detrás del dólar.

La otra cara, la viven en vivo y directo, los guardia cárceles donde están internados los funcionarios “k” presos. Se ven amenazados con la pérdida de sus puestos.  Que esos establecimiento abran sus  puertas para dejar salir a quienes tienen condenas por corrupción será un golpe muy fuerte, pero ahora esperable. Ni hablar de jueces que los condenaron o la paralización en la marcha de algunas causas.  Todo ello se suma, a que entraran en duda inversiones en proceso como en el yacimiento petrolífero y de gas de Vaca Muerta,

Todo, esta demás decirlo, pinta muy pero muy feo y por eso,  ahora si hay que llorar por Argentina, porque su futuro se ve oscuro. Y lamentablemente, alguna consecuencia sufriremos. No será la ultima ni la primera vez. Pero, ya sabemos, estas situaciones limites, no son sorpresivas , porque en Argentina, todo es posible.