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| En Peluquería de Pocitos, Montevideo

Una tarde de pánico que terminó bien

mi naciocopamientoAyer, desde las 14 horas un hombre ingresó armado a la peluquería "Amor Mío", en pleno barrio Pocitos. Pero no se trataba de un hecho delictivo, sino de un reclamo  violento, de un joven  desequilibrado  hacia su ex pareja, una trabajadora del establecimiento.

El hombre,  identificado como Gastón Machado apuntó  y amenazó de muerte a su ex pareja,  a quien  acusó  de una traición amorosa y a  catorce personas que se encontraban en el salón. El hombre , desequilibrado, llegó  mediante un teléfono celular,  a grabar un video  que subió a red social, donde insultaba y amenazaba a su ex pareja, repitiendo la frase "vamos a morir todos".

Atrincherado, y armado con un revólver

La situación llevo a  un  gran despliegue  policial,  con  participación de  agentes del Grupo Especial de Operaciones, Fuerzas Especiales y  efectivos de la  Guardia Republicana, además de un negociador entrenado por la Policía, efectivos de Bomberos y médicos de ASSE.

La motivación del hombre se confirmó  por las autoridades ,  era amedrentar a su ex pareja en un claro caso de violencia de género.

Desde el local, dos personas lograron escapar por sus propios medios en el transcurso del operativo. El hombre disparó en varias oportunidades su arma,  pero no se constataron heridos.

Tras 4 horas y mucho diálogo depuso su actitud

Sobre las 17:30 el hombre liberó a otras dos mujeres y  poco después tomó la decisión de entregarse, antes de liberar a los otros cuatro rehenes que aún lo acompañaban. El sujeto,  solicitó ir a la cárcel de Punta de Rieles como condición para entregarse  tratándose, de un paciente psiquiátrico.  Hoy venia siendo sometido a pericias médicas.

Voceros del Ministerio del Interior,  calificaron de  altamente exitosa la operación desarrollada por el negociador, lográndose la liberación de los rehenes , la entrega del arma y entregarse sin resistencia a la Policía.

Vecinos de la zona, familiares de los rehenes y curiosos, detrás del perímetro de seguridad, tras  presenciar el desenlace final,  con mucha emoción, lagrimas y aplausos, celebraron el final de un episodio  policial sin antecedentes en el país.

 

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