La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

Yo pienso que ha sido un gran error de la dirigencia nacional, dejar a Salto librado a una eventual victoria del Frente Amplio, con la negativa de la conformación de una coalición de gobierno departamental formalizada en el Partido de la Concertación o Partido Independiente, tal como sucedió en parte para Montevideo, con la candidatura de Laura Raffo a la Intendencia. No es posible que una minoría mayor en el entorno del 30 por ciento de la ciudadanía del departamento se encarame en el poder con el 70 por ciento restante en contra y con la ñata contra el vidrio. No digo que vayan a ganar concretamente, pero puede ser una posibilidad.

En Montevideo se dio la concertación de blancos, colorados, independientes, cabildantes y Partido de la Gente por la única candidatura de Raffo, podrían haber sido más candidatos, pero fue una sola, con ella darán lucha hasta el final. Eso se debió hacerse en todo el país, en Salto particularmente. A no ser que prevalecieran oscuros intereses y egos personales que lo impidieran, la coalición de gobierno nacional debiera expresarse en la dimensión departamental en todo el territorio. En los departamentos del interior tradicional y consistentemente blancos, que los hay y muchos; en los departamentos colorados que al día de hoy es solo Rivera; en los departamentos frenteamplistas netos que serían los del área Metropolitana y con mucha más razón; y en los departamentos peleados entre unos y otros, básicamente los del litoral, entre los que se cuenta Salto. En todos, igual coalición multicolor, sería lo ideal.

Yo planteo dos situaciones básicas y fundamentales: una es la concepción filosófica y política de la coalición multicolor que tiene forma e identidad propia, capaz de enfrentar a la otra fuerza nacional de izquierda, fundamentalmente frenteamplista. De manera que el pensamiento multicolor, expresado en el balotage y en la conformación del gobierno, es una realidad inequívoca como actor político nacional, en las presidenciales y en las legislativas, y que habría llegado para quedarse. La otra razón y fundamentalmente de estrategia, de ello depende la permanencia del Partido Colorado en la dimensión electoral nacional. El partido a no ser en la capital, en Rivera, Salto, tiene presencia minoritaria o meramente testimonial en los demás departamentos. Es probable que muchos blancos piensen que esta es la oportunidad para darle el golpe mortal a los colorados, enemigos de toda la vida, mucho más antes que ahora, y por lo tanto cerrarles el camino de la expresión electoral en la mayoría del país y quedar reducidos a una fuerza capitalina, lánguida y en estado de coma. Pero, por su parte los colorados militantes y activos de todo el Uruguay debieran ver en la utilización de un lema multicolor común la tabla de salvación de futuras candidaturas al ejecutivo y legislativo departamentales. Ojala que para el futuro esto sea visto y comprendido en su totalidad e integralidad, no solamente como estrategia electoral sino parala conformación definitiva de un bloque de partidos tradicionales, liberales, fraternales que representen a las mayorías nacionales. Y así como hay una coalición de izquierda, conformada por movimientos, agrupaciones y partidos; entonces se le contrapone otra coalición de movimientos, agrupaciones y partidos del otro lado, que los enfrente, gane y gobierne en todo el país.

De ese modo, en Salto y ahora mismo, no se estaría con el corazón en la mano ante la mera posibilidad que Andrés Lima por el Lema Frente Amplio, vuelva a ser electo intendente de Salto y por el contrario con la seguridad que cualquiera de los excelentes candidatos blancos y colorados llegarían al poder coaligados y comprometidos con la mejor administración y gobierno para el departamento. La competencia sería interna,  por ejemplo entre Carlos Albisu, por un lado, Germán Coutinho y Cesar Mari por otro. Hasta probablemente podría ganar Albisu la contienda y ser el próximo intendente. Una coalición armada a semejanza de la nacional, con programa común consensuado, con equipos coordinados y complementados, con calidad de dirigentes asegurada. El Partido Colorado, aún perdiendo la elección, tendría una gran representación en la Junta Departamental y garantizada su participación en el gabinete de gobierno. Sería la nueva normalidad en acción, los viejos tiempos acabaron y no se puede tolerar morir con ojos abiertos…

Para poder realizar comentarios debes ser un usuario registrado.

Consultorio Radiologico - banner
Requiem Servicio Funebre
LA PRENSA whatsapp
Agencias 9,10,11
Ranking