La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

En los primeros cinco meses de vigencia de la Ley de Urgencia Consideración (LUC) no hubo declaraciones, manifestaciones o movilizaciones que cuestionaran el alcance de dicha la ley. No accionaron los promotores de la ahora impulsada idea de someter a referéndum 135 artículos de la norma aprobada con votos del propio Frente Amplio, en su paso y análisis por el Poder Legislativo.

En concreto de los 365 días que disponían para cuestionar y lograr las firmas necesarias para someter a plebiscito a la LUC, 161 jornadas, las perdieron discutiendo sobre que artículos de la ley cuestionarían. Porque sus promotores no lograban ponerse de acuerdo sobre cuáles debían ser los artículos que entendían se debían derogar.  Esas diferencias internas entre dirigentes del Frente Amplio, el PIT- CNT y las denominadas “fuerzas sociales”, no son atribuibles al gobierno, ni al resto de las fuerzas políticas, que esgrimen como razón de peso, que hay normas en la Constitución que no se puede ni deben violentarse.

En este caso en particular, la que establece claros plazos para cuestionar una ley que está en funciones como es el caso de  la LUC, mediante firmas que permitan presentar un reclamo ante el poder político y la Corte Electoral para reconsiderarla y derogar parte de su alcance.

Lo concreto, entonces, es que entre la desidia y las diferencias conceptuales en ponerse de acuerdo y el salir a la calle, donde ya la mayoría de la gente no tiene interés en acompañarlos porque su atencion y preocupacion esta en la pandemia del Coronavirus y en la situación  que ha generado tanto en lo económico, como en lo laboral y social. Porque no todos pueden ser estatales,  que sí tienen seguro su trabajo y su sueldo, por más problemas que tenga el país. Porque es desde allí,  donde, han salido la mayoría de los firmantes que apoyan este plebiscito planteado en forma tardía y caprichosa, ante una realidad que no merece el  perder tiempo y recursos, que si se necesitan para asistir  en salud y asistencia.

Creemos que la mayoría de los uruguayos, por otra parte,  ha tomado nota que conceder una extensión del plazo para lograr firmas que habiliten al plebiscito, afecta  seriamente las fuertes garantías que en materia electoral e institucional posee el país. Algo que tenemos y debemos valorar y cuidar. Si se quebranta una norma constitucional una vez , se genera un peligroso precedente que en el futuro puede ser utilizado para modelar las normas a gusto y placer de grupos o mayorías circunstanciales. Porque serviría por ejemplo, para  prorrogar las elecciones nacionales o el balotaje. De esa forma, se puede plantear el prorrogar los períodos de gobierno y de las legislaturas. Se desprende de esta forma que el planteo no solo es inconstitucional, inoportuno y nada valedero. Porque apunta a afectar a  claras y transparentes principios democráticos que nadie puede manipular. 

Hacerlo, genera sospechas, de que lo que realmente se desea es desestabilizar al gobierno, en momentos muy complicados en lo sanitario, económico y social, con un desconocido final en cuanto a tiempo y costo, además de apuntar a dividir aún más a la sociedad uruguaya.

Esta es, por cierto,  la hora de una deseable unión nacional porque estamos en un duro combate contra un enemigo oculto, invisible que está haciendo estragos a nivel mundial, en un nivel que también afecta a nuestro país con un costo aún desconocido y difícil de estimar.

Por otra parte quienes promueven este cuestionamiento, ya bastante daño han hecho con sus despilfarros de dineros públicos, con su notoria corrupción, todo lo que nos ha complicado en forma extrema, porque  ante esta emergencia, nos obliga a no poder ayudar como sería deseable, porque tenemos un endeudamiento externo récord y de nada sirve plantear ideas un día sí y otro también, pero nunca diciendo como se habrán de financiar. El dinero del Estado, no nace por espontánea generación y si por el aporte y esfuerzo del pueblo.  La situación actual en algunos falsos paraísos, donde estas ideas populistas se han desarrollado en extremo, son demostrativas adonde se nos quiere llevar por estos grupos que hasta ahora, poco han aportado y demasiado despilfarrado. Todo sumando una conducta errática, irresponsable, dejando en claro, que lo que menos les importa es la vida de los uruguayos.

Para poder realizar comentarios debes ser un usuario registrado.

Ranking

Contenido relacionado