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El suicidio es una marca de nuestros tiempos. Muchos Jóvenes toman esa tremenda y drástica decisión. Según estudios de UNICEF, que poseen algunos años,  el suicidio constituye la segunda causa de muerte en la franja de 14 a 25 años en nuestro país.De todas manerasm y como resultado de la pandemia si se hicieran hoy estudios esto aumentaría drásticamente. 

Desde ya hace algo más de dos décadas a la actualidad, la mortalidad por suicidio ha crecido,  ya por ahorcamiento, envenenamiento, uso de arma de fuego, todo en contextos donde se han producido progresiva ruptura de lazos y vínculos sociales y familiares. Muchos casos de autoeliminación tienen su base, en la falta de referentes significativos en la vida familiar, inexistencia de esta, perversión de familiares, uso de los hijos para robos o prostitución, negación y ocultamiento del consumo de drogas, violencia, abuso, abandono, etc.

Para esta problemática,  que a todos no duele y preocupa, aquí no se posee un verdadero plan de salud mental, no se ofrecen escuchas y profesionales que se acerquen al suicida para que se sienta atendido, asistido frente a la intemperie que vive. En España, este leímos, es un tema que preocupa y se atiende.

Un equipo de psiquiatras, psicólogos está presto a cualquier hora del día para actuar; lo importante dice el programa español es "que cuando alguien piensa en la muerte tenga alguien a quien comunicárselo".

En España el 15% de los españoles ha tenido ideas suicidas en esta época pandémica, o sea alrededor de 7 millones de personas. Cifra impresionante, que suma el doble de la población de nuestro país. 

En realidad el potencial suicida,  busca dejar de sufrir...no quieren morirse, pero necesitan de alguien con quien compartir un sufrimiento. 

Todo por una realidad, que bien descubre y plantea el filósofo de moda en estos días en Europa Byung Chul Han: "vamos a pagar -ya sucede- para que alguien nos escuche. Hoy no hay lenguaje, sólo mudez y desamparo, el lenguaje está silenciado".

El suicidio consumado en España en el año de la pandemia subió un 7,4%, más de 10  casos al día (3.941), 2,7 veces superior a los fallecidos por accidentes de tránsito (1.463) y que multiplica por 87 a las asesinadas por violencia machista (45). Es una realidad clínica dolorosa. 

España ha puesto en marcha un Plan de salud mental monumental frente al aumento de los trastornos psíquicos en estos últimos dos años. Con un 58 % con trastornos de ansiedad, más de un millón de personas con trastornos mentales graves y con la mitad de ellos sin tratamiento. Un 13,2% de niños de 4 a 15 años corre el riesgo de sufrir un trastorno mental grave. Apuntando a enfrentar esta problemática, planifican realizar campañas de sensibilización muy amplias en todas las comunidades. El eje está en prevenir conductas adictivas (con sustancias químicas y/ o la tecnología). En concreto y como planteó el gobierno español "la incertidumbre ante el futuro inmediato es cómo se enfrenta uno de los problemas centrales".

Estudiar y copiar el modelo español para esta tendencia creciente aquí y en el mundo, consideramos que es una posibilidad que se debería considerar, porque la salud mental, ante esta triste realidad es una prioridad. Al menos así, lo entendemos.-

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