Turismo… Razonemos un poco
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Por Jorge Pignataro
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jpignataro@laprensa.com.uy
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Más de una vez escribí en diferentes artículos, que si alguien dice que uno de los principales puntos turísticos de la región (ya no solo del Uruguay) está ubicado en un barrio que no tiene saneamiento, no le creen. Pero por más increíble que sea, es así, es una realidad. Hablamos de la zona de Daymán (todo el entorno del complejo termal) y hablamos, especialmente, de todo lo que ello implica para hoteles, restaurantes, complejos de cabañas, etc.
No es de ahora el problema, sino que atraviesa muchos años, varias décadas y por ende varias administraciones departamentales. Por este tema se hicieron gestiones ante Malaquina, Minutti, Fonticiella, Coutinho, Lima… Y la solución no aparece. En parte no aparece, quizás, porque la responsabilidad, como una pelota de tenis, muchas veces va y viene de un lado a otro: entre la Intendencia y OSE, entre gobierno departamental y gobierno nacional.
Lo cierto es que el problema está. Pero no es el único en esa zona. Los vecinos vienen reclamando con insistencia y desde hace mucho tiempo también, por una mejor iluminación en calles y otros espacios públicos, arreglo del pavimento (en un día de lluvia por ejemplo, las calles son intransitables), más eficacia en el servicio de recolección de residuos, etc.
Pero vayamos más allá de eso. Una persona de Fray Bentos nos decía hace unos días: ¿Es cierto que las termas están cerradas los miércoles y Acuamanía está cerrada los lunes? Sí; a ambas cosas respondimos que sí, porque así es.
Cuando uno escucha a políticos en plena campaña electoral hablar de la importancia de promover o “generar” (palabra de moda para ellos) fuentes de trabajo o iniciativas que den mano de obra, el turismo es infaltable. Es casi, como si no existieran otros ámbitos (otras industrias, agro, etc.) y todo dependiera únicamente del turismo. Sin embargo, es una paradoja comprobar que los atractivos turísticos más importantes no reciben ni cerca de la atención necesaria.
Mire lo que pasa en Daymán con la piscina techada a la que se voló el techo con una tormenta hace ya mucho tiempo…Si mira, verá que seguimos en trámites. Y mire también lo que pasa en Arapey con una hermosa piscina como es la de los toboganes…Desde hace más tiempo incluso, seguimos en trámites. Esto, solo por dar rápidamente dos ejemplos de los dos principales centros termales, de los que se dice habitualmente que son los principales destinos turísticos del departamento.
Y hay muchas cosas más. Estamos en un momento en que, por lo que pudimos saber días pasados, algunos empresarios del rubro Alojamientos (en Daymán) se están quejando de la competencia desleal: “como toda plata sirve, hay colegas que ofrecen cualquier cosa por dos pesos -nos decía un empresario-, entonces lo único que logran es emparejar la oferta hacia abajo, todo sigue decayendo y los que más sufrimos somos los que queremos tener las cosas con buen nivel y además cumplimos con todas las exigencias”. Uno se pregunta: ¿se controla los servicios que se brindan y lo que se cobra por ellos al turista o todo vale?, ¿se miden las exigencias con la misma vara?
Por supuesto que esta columna podría continuar muchas líneas más…Por hoy la dejamos por acá. Y nos quedamos pensando: si cuesta tanto tener Arapey y Daymán en buenas condiciones, con todo en orden y bajo los siempre necesarios controles de calidad, ¿en serio alguien piensa que hay preocupación real por acondicionar los museos, o incluso zonas del interior del departamento, para atraer con ellos a más turistas? La pregunta se responde sola.
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