La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

Marcelo es abogado recientemente recibido, obtuvo el título en la Universidad de la República Regional Norte, hoy llamada Cenur Litoral Norte. El entrevistado nos relató su esfuerzo y el camino recorrido desde que ingresó a la Universidad de la República con 18 años.

En este transitar tuvo que enfrentar varios escollos obligándolo a abandonar temporalmente la carrera de derecho, pero felizmente siempre contó con el apoyo familiar haciendo que esos  obstáculos no lo alejaran de su meta profesional.

Hoy con treinta y tres años  es Doctor en Leyes, esposo de Claudia, tiene dos hijos Zoe y Noah a quienes ama profundamente y se siente orgulloso de haber formado esta familia.

Con la humildad que lo caracteriza, algo que se observa al contar su historia, expresa: "Haber obtenido el título de abogado: no es un logro que  lo obtuve solo, hay una familia atrás para que pudiera llegar al objetivo, siento una  admiración colectiva por el apoyo que nos dio la familia  el soporte económico y emocional".

Desde mi niñez mis padres fomentaron el estudio

"Mis padres me incentivaron a estudiar, siempre apostando que la educación era el camino del progreso y a un mejor futuro, a pesar que no tenían la mejor situación económica me apuntalaron. Tuve la oportunidad de cursar primaria y secundaria hasta cuarto año en el Colegio Sagrada Familia y el bachillerato en un liceo público. A los 18 años comencé a estudiar derecho en la Universidad de la República, pude asistir dos años, hasta que mi mamá perdió su fuente laboral. En ese entonces por la situación económica comencé a trabajar y fue en la Empresa Office 2000”.

historias de vida 1

Trabajar y estudiar son actividades que cuesta mucho ensamblar

"Ocho horas diarias de trabajo de lunes a viernes y sábado por la mañana, es muy difícil acompañarlo con horas de estudios como lo exige una carrera universitaria, indudablemente la mente no resiste trabajar todo el día para llegar a tu casa y  agarrar un libro, es casi nulo el estudiar, cada vez que podía daba una materia libre.  Obligaciones por ejemplo que es una materia la cual requería mucho tiempo de lectura y concentración.

En el año 2011 ingresé en la Intendencia de Salto, ahí nuevamente retome la universidad,  pero en ese tiempo  nos inscribimos junto a mi esposa en un plan de vivienda, que es nuestro actual hogar. La obra consumía 22 horas semanales de trabajo, más el trabajo de cada uno, el estudio se fue dejando de lado por algo obvio, tener una casa es primordial y  más con una hija, en ese entonces teníamos solo a Zoe. La construcción y todo lo conlleva nos insumió dos años y veinte meses, ingresamos a vivir en la nueva vivienda en noviembre de 2015.

Ese mismo año quedó sin trabajo en la Intendencia de Salto, por decisiones políticas, fui uno de los 250 cesados. El panorama económico cambió totalmente y el animó también, estábamos acostumbrados a que el ingreso a nuestro hogar fueran dos salarios y de un día para el otro pasó hacer solamente uno. Nunca bajé los brazos por mi familia, así que conseguí otro trabajo en la empresa Nueva Alaska, estando allí un año y medio”. 

Una conversación con mi esposa hizo que retomara la universidad

“Una tardecita primaveral con Claudia conversando acerca de nuestros objetivos y metas a futuro, nos planteamos la posibilidad de que cuidara a nuestros hijos y estudiará los años restantes  para así poder recibirme de abogado. Allí comienza  un nuevo desafío, Zoe y Noah dos niños que hasta el día de hoy necesitan atención y cuidados”.

Entre el estudio y el cuidado de los niños

“Una de las cosas que cambió radicalmente era que no podía estudiar en silencio, fue toda una adaptación y en varias ocasiones mis hijos subían a la mesa de estudio para acompañarme. Uno de los recuerdos que tengo grabado en mi memoria es su vocecita tan dulce decir: "Papi vos te vas a recibir de abogado". La mejor elección fue retomar los estudios, sincronizando con  la crianza de mis dos hijos. Fue una etapa diferente y un gran desafío en nuestras vidas la cual disfruté,  debía  organizarse entre sus horarios de siesta y de juego para estudiar”.

historias de vida 3

Estuvimos acompañados en esta decisión y estoy muy agradecido.

“La familia siempre estuvo para que pudiera asistir a la universidad: mi papá, mis suegros, tías siempre estuvieron a las órdenes para nuestras necesidades con los niños, un si para todo,  desde ir a buscarlos al jardín hasta llevarlos a alguna actividad curricular o un cumpleaños. Cuando trabajaba en la Intendencia también trabajaba en un Servicio de Fiesta, en un momento me propuse trabajar para varios servicios de fiesta, es así que viernes y sábado salía de casa a las 17:30 o 19:00 y regresaba al otro día 07:30, lo hacía  para obtener un mayor ingreso.  Hacíamos un cambio de roles, de lunes a viernes estaba en casa con los niños y sábado y domingo mi esposa, así con esta rutina nos manejamos estos últimos tres años. También en estos últimos tiempos hice algunos trabajos como albañil ayudante que me generaba algunos ingresos”.

El Dr. Pablo Perna fue en el inicio una guía y en todo el trayecto me crucé con personas maravillosas

“La vida me ha premiado en todos los sentidos,  cuando decidí comenzar la universidad el Dr. Pablo Perna me ayudó hacer un croquis de las materias que faltaban y los períodos de exámenes, hasta febrero de 2020 y cual materia rendir o cursar, al momento de recibirme fui a unos de los primeros en agradecer. Me crucé con personas maravillosas desde profesores, auxiliares de servicios de la universidad, compañeros de estudios de diferentes generaciones y con personas que trabajé durante este periodo de estudio como por ejemplo Office 2000, en la Intendencia de Salto, en La Nueva Alaska, en los Servicios de Fiesta y como albañil”.

La entrega del título me generó más ansiedad que finalizar la carrera

A causa de la pandemia mundial el título se hizo esperar, sentí: satisfacción, ansiedad y alivio.

Cuando lo tuve en mis manos sentí el agradecimiento a  mi familia,  y me dije: acá está por lo que ustedes apostaron.

El 16 de marzo tenía para firmar el título en Montevideo y el 13 de marzo se anuncia lo del Covid 19 y se paraliza el país, tenía el pasaje marcado para el domingo 15 para viajar a Montevideo lo dejé libre y espere; en agosto se dio la firma, un mes después la entrega, ahora estoy en la etapa administrativa para la habilitación, y así poder ejercer.

Desde nuestra páginas queremos agradecer a Marcelo por relatarnos esta experiencia tan enriquecedora, reafirmando una vez más, que con esfuerzo, dedicación, perseverancia y fundamentalmente, teniendo una meta clara, todo se puede. Gracias y éxitos profesionales

Para poder realizar comentarios debes ser un usuario registrado.

Consultorio Radiologico - banner
Requiem Servicio Funebre
LA PRENSA whatsapp
Agencias 9,10,11
Ranking