Apenas una declaración de fanatismo
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Por Lic. Fabian Bochia
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fbochia@laprensa.com.uy
Como paso previo al Congreso Ordinario Compañero José Pepe Mujica, que se llevará a cabo entre el 16 y el 18 de octubre, el Frente Amplio (FA) reunió en La Huella de Seregni a su plenario nacional para analizar, entre otras cosas, la actualidad del gobierno y su vínculo con la fuerza política, en un contexto en el que algunas encuestas marcan un crecimiento de la desaprobación de la gestión del Poder Ejecutivo entre los militantes frenteamplistas.
Mirado en perspectiva cuesta creer que la fuerza política gobernante junte a delegados de todo el país para sacar una resolución que hasta Fernando Pereyra o el Pacha Sánchez son capaces de redactar en cuarenta minutos. Una declaración para consumo de fanáticos que no dice nada más que reafirmar un código de creyentes aplaudidores y, claro está, pegarle a Lacalle Pou.
A modo de homenaje, el plenario nacional llevó el nombre de Zelmar Michelini, a 50 años de su asesinato en Buenos Aires, junto a los asesinatos de Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario Barredo y William Whitelaw y la desaparición forzada de Manuel Liberoff, en el marco del Plan Cóndor.
En ese sentido, en una extensa declaración de 18 puntos divulgada al término del plenario nacional, el FA subraya en primer lugar su compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia y rechaza “de forma contundente el resurgimiento de discursos negacionistas por parte de algunos sectores de la derecha”.
También se valoran de manera positiva “las acciones que en las últimas horas adoptó nuestro gobierno habilitando el acceso a toda la información disponible”, así como la revocación de “designaciones que no acompañan el rumbo de nuestro proyecto político en nuestra búsqueda de verdad”, en referencia a la abogada de represores Graciela Figueredo, quien, según denunció Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, cumplía tareas de asesoramiento en el despacho del comandante en jefe del Ejército, Mario Stevenazzi, luego destituida por el presidente la República.
Luego, la declaración del FA continúa con varios puntos que retrotraen al gobierno anterior, encabezado por el nacionalista Luis Lacalle Pou. Se sostiene que la instalación de la actual administración estuvo marcada por “una economía condicionada por la mala gestión del gobierno de Lacalle”, que “dejó el déficit más grande de la historia posdictadura con deudas ‘extra’ no contabilizadas”. Se mencionan, por ejemplo, 144 millones de dólares que debían abonarse al consorcio responsable del Ferrocarril Central, “la postergación de cuentas que debieron pagarse en 2024 por un total de 360 millones de dólares” y el adelanto de impuestos de las empresas estatales, “cobrando en 2024 lo que se hubiera recaudado en 2025”.
“En nuestro país las consecuencias del endeudamiento generado por la mala gestión de Lacalle [Pou] exigen a nuestra fuerza política un equilibrio complejo entre audacia y responsabilidad”, afirma el FA.
Además, se señala que el gobierno liderado por el presidente Yamandú Orsi está afrontando “un escenario internacional definido por la incertidumbre”. En este punto de la declaración se hace referencia al ataque militar estadounidense en territorio venezolano que culminó con el secuestro de Nicolás Maduro y se menciona “el genocidio en Gaza” y “el recrudecimiento inhumano del bloqueo contra el pueblo”. En ese marco, la fuerza política reafirmó su compromiso con “la paz y nuestros principios antiimperialistas”.
El FA también manifiesta que, a pesar de la gestión de Lacalle Pou y del contexto global, la actual administración siguió adelante con su programa de gobierno y estableció en el presupuesto quinquenal “un rumbo claro”, con planes “orientados a revertir el modelo de la desigualdad y avanzar en la justicia social”. “Logramos un amplísimo respaldo parlamentario para un presupuesto que asigna los recursos de acuerdo con nuestras prioridades políticas, negociando con claridad y paciencia”, se destaca.
También hay que pensar que esto lo van a replicar al mango de acá al 2029 y que, en breve, buscarán algo para pegarle a Lacalle Pou tratando de minimizar el tema de la camioneta de Orsi.
Apenas una declaración de fanatismo y poco más.