Apostando a generar un clima de temor  y seguramente de que no haya imitadores que denuncien su actividad delictiva, un delincuente de tan solo 19 años, denunciado dos meses atrás por hurto, en compañía de tres cómplices concurrió a la casa de un vecino del barrio La Amarilla, para “cobrarle” el haber ejercido su derecho de denunciarlo a la policía.