El caso de “Alba” —nombre ficticio utilizado para proteger su identidad— vuelve a colocarse en el centro del debate público tras años de idas y vueltas judiciales. La niña, hoy de nueve años, denunció a los cuatro der haber sido víctima de abuso por parte de su padre. Desde entonces, su historia ha atravesado fiscalías, juzgados, organismos del Estado y hasta el Parlamento, sin que hasta el momento exista una resolución definitiva.