Presidente de la Federación Rural alerta /
“Aumenta el costo del Estado, afectando el desarrollo económico”
El presidente de la Federación Rural, Rafael Normey, cuestionó el aumento del costo del Estado en un contexto donde, a su entender, no existen señales claras sobre las fuentes de crecimiento económico. El dirigente advirtió que sin expectativas de rentabilidad no habrá inversión privada, y sin inversión no será posible un crecimiento sostenible. Entiende que el país atraviesa un escenario complejo, en el que el incremento del gasto público no está acompañado por medidas concretas que fortalezcan la competitividad, un aspecto que —según afirmó— debería ocupar un lugar central en la agenda económica.
Competitividad y costo del gasoil
Así apuntó al precio del gasoil. Indicó que, pese a la baja internacional del petróleo y del precio de paridad de importación, la reducción trasladada al productor fue mínima. Para la Federación Rural, este hecho evidencia que la competitividad no está siendo priorizada. Sostuvo que los costos internos siguen siendo elevados y que ello afecta directamente la rentabilidad del sector productivo, particularmente en un contexto internacional que no siempre acompaña con precios favorables.
El ejemplo de la “rana en la olla”
Para ilustrar el efecto acumulativo del atraso cambiario, Normey recurrió a una metáfora que la Federación Rural viene utilizando desde hace tiempo. “Es como la parábola de la rana en la olla: si la ponés en agua hirviendo, salta y se salva; pero si la ponés en agua fría y la vas calentando de a poco, se queda hasta que un día se muere”, explicó. Así graficó lo que considera un deterioro gradual de la competitividad. “Entramos en un círculo vicioso que venimos denunciando desde hace tiempo”, afirmó, al tiempo que advirtió que el agro enfrenta un riesgo creciente si no se corrigen estos desajustes.
Los rubros más comprometidos
En cuanto a los sectores más afectados, Normey señaló que la agricultura —especialmente el arroz y los cultivos de secano— enfrenta mayores dificultades debido a precios internacionales relativamente bajos combinados con el efecto cambiario. En contraste, actividades como la ganadería, la lechería y la lana logran amortiguar mejor la coyuntura gracias a valores internacionales más favorables. Sin embargo, aclaró que esa mejora apenas permite sostener la actividad. “Cuando se analizan los márgenes en términos reales, el sector se encuentra en niveles similares a los de 2019”, puntualizó.
Riesgo de mayor primarización
Finalmente, el presidente de la Federación Rural alertó sobre un proceso creciente de primarización de las exportaciones. Según indicó, cada vez resulta más difícil agregar valor industrial en el país, lo que se traduce en productos que salen al exterior con menor procesamiento, como lana sin acondicionar o arroz sin pulir. Vinculó esta situación con una significativa brecha de competitividad regional. A modo de ejemplo, sostuvo que faenar un animal en Brasil resulta entre 30% y 40% más barato que en Uruguay, lo que reduce los incentivos para industrializar la producción localmente. En ese marco, reiteró la necesidad de adoptar medidas que fortalezcan la competitividad, promuevan la inversión y eviten un mayor deterioro del aparato productivo nacional.