Anotaciones Callejeras
Se está presentando una realidad en Salto que puede complicar el desarrollo futuro de un ordenamiento territorial que debería ser normal, pero acá, como casi todo, no lo es. Se trata de barrios que nacen a la buena de Dios y las calles son un camino de hormiga y así se llevan adelante las construcciones lo que termina siendo perjudicial para el saneamiento, el agua corriente, la luz, las veredas, y el posterior bitumen.
Si se pone atención, en todo lo que hace a las construcciones que se erigen entre Rodó y Apolón de Mirbeck, allá en el norte, en ese ángulo que se viene loteando y creciendo a pasos agigantados. Se venden terrenos todos los días, se edifica de todas formas, se erigen viviendas ya de dos pisos pero si se mira con lupa, o no tanto, se ve cómo cada uno hace lo que quiere y no hay un mínimo orden para las calles, las esquinas, lo que complica cualquier ordenamiento. Si un vecino se para en lo que parece una esquina la línea de la cuadra es una medialuna.
Pero así se van levantando las casas; por ejemplo se han puesto contenedores que son muy usados pues con poca inversión se tiene todo. Por allí no hay mucha circulación pues son calles complicadas de tierra, piedra, barro, y solo acceden los que viven. Pero desde la División de Ordenamiento Territorial de la Intendencia de Salto deberían tomar nota antes de que sea tarde pues la comercialización de terrenos en la zona es muy ágil. Y en algún momento se pedirán servicios como transporte urbano municipal y por allí para que circule un ómnibus habrá que tener a un mago de chofer pues las calles son un poema.
José Pedro Varela y 18 de Julio, la esquina del Hospital, en la parte del suroeste. Es una esquina que tuvo comercios, mueblerías y otros que hace años cerraron y la verdad que se siente pues es un lugar muy transitado y además tiene todo el andamiaje de tener el principal centro de salud de la región, porque el Hospital de Salto es "Regional".
Si seguimos en esta esquina, por la calle 18 de Julio hay un techito armado de lata que está a punto de caerse, está realmente feo y los que pasan por esa vereda deberían tener cuidado pues es peligroso realmente. El tema es que si bajan a la calle el tránsito es tremendo, hay que darse cuenta que por allí pasan autos, ambulancias, ómnibus y mil motos por hora lo que hace que se piense dos veces en bajar a la calle. Pero de todas formas es clave darse cuenta de esto y buscar una solución para los peatones que por centenares circulan por allí.