Anotaciones Callejeras
Hace un par de décadas había una zona de Salto a la que se le podía llamar "El Triángulo de las Bermudas", pues por allí desaparecía todo. Era la zona del Sanatorio Salto, la Junta Departamental, el Liceo número uno Ipoll, por allí las motos "desaparecían debajo de la tierra" literalmente. Se especulaba con que varios ladrones de estos birrodados sabían los horarios de la gente, clases hasta tarde, funcionarios, trabajadores, personas que iban a cuidar enfermos entonces se aprovechaban y decenas de motos faltaron por esos lugares.
Ahora como que se desplazó "El Triángulo" y se fue a otro lugar de Salto, ese espacio que forman la Escuela Técnica Catalina Harriague de Castaños, la Escuela de Administración y Servicios (la otra UTU, la de Juan Carlos Gómez) y el Centro Regional de Profesores del Litoral, Cerp, en Cervantes y Florencio Sánchez. Entre las tres instituciones suman miles de estudiantes de los que muchos van en moto porque naturalmente viven lejos.
Lo que ha obrado para que desaparezcan varias de las motos de alumnos y docentes que termina siendo un caso complejo pues es gente esforzada, de trabajo, que apuesta a formarse o a trabajar y en la educación nadie es rico. Por lo que termina siendo un golpe muy artero a gente que junta peso por peso. Hay víctimas de estas tropelías que se pasaron al ómnibus como forma de no tener que andar sufriendo más, aunque pierdan tiempos, sacan un abono y ya está. La inseguridad no solo golpea en Montevideo.
Venimos haciendo una cobertura al detalle de lo que sucedió en la madrugada del 18 de julio, aquel sábado que realmente sacudió a Salto en su planta urbana y en el cinturón hortícola dejando un tendal de daños que llama la atención. En ese marco un dato nos pasó por arriba, es que la tormenta duró ocho minutos, sí, solo ocho minutos y todos los destrozos que hizo amén de la vida de una trabajadora que recibió un impacto de chapas que volaron en su cabeza. La naturaleza no precisa mucho pero cuando se arma es bravísima, pues allí, encima de la tragedia, generó un daño increíble sobre el esfuerzo de años de mucha gente que se hizo su casita con esfuerzo o sobre los productores hortifrutícolas.
Este mes de agosto traerá el día del niño que si bien tiene un tinte comercial también hay que decir que se ha impuesto en la comunidad y la gente, mal o bien, compra un regalito para los más chiquitos, y los que no lo son tanto, para que ese segundo domingo del octavo mes del año puedan disfrutar de algo nuevo y lindo. El tema es que se está haciendo difícil lograr alcanzar esas virtudes pues están muy tecnológicos los gurises de hoy en día y no es fácil embocarle. Todos reconocemos que hay situación complicada en lo económico, pero como bien decían algunos profesores de Economía la crisis no es de todos.