Anotaciones Callejeras
Con la llegada del invierno, especialmente cuando nos aprieta el frío, cambian nuestros hábitos, y también lo que elegimos a la hora de alimentarnos. Las bajas temperaturas hacen que el cuerpo pida bebidas y alimentos fuertes y calientes, a lo que también se suman té, café, chocolate, casi siempre acompañadas por unos bizcochos, trozos de pan o unas galletitas, adornadas con manteca, mermeladas, etc.
Al mediodía, lo deseables son las comidas de olla, como busecas, cazuelas, y hasta un buen y criollo “puchero” que según algunas amas de casa, por la variedad de ingredientes que exige ese “criollo” plato, es de alto costo, por lo que no es un plato usual, como se daba décadas atrás.
Es que un buen puchero, exige cortes de carne, ya vacuna como ovina y no olvidarse de sumar algún corte de osobuco, chorizo y una variedad de verduras como papas, boniatos, zapallo, puerro, un par de choclos y todo lo que nuestras abuelas le sumaban. Otros platos bien recibidos en días de frío, son las cazuelas de pollo, mondongo y la gran estrella es una buena buseca…
En las verdulerías también se nota el cambio de estación. Si en verano los protagonistas eran la lechuga, el pepino, el tomate y otras verduras para ensalada, ahora las más buscadas son aquellas que se pueden cocinar: zapallo, boniato, papa, zanahoria, acelga o espinaca, ideales para preparar guisos, sopas, purés o verduras hervidas. Sin embargo, somos conscientes que, incluso en invierno, es importante no dejar de consumir verduras frescas, ya que aportan vitaminas y nutrientes fundamentales para el organismo.
Una buena noticia para el bolsillo llega de la mano del huevo. Hace algo más de un mes, el cartón de 30 unidades llegó a venderse entre 200 y 300 pesos, dependiendo del comercio, la calidad y si se trataba de huevos blancos o colorados. Hoy la situación cambió y en varias verdulerías ya es posible encontrar el cartón desde 150 pesos, convirtiéndose nuevamente en una opción económica y nutritiva a la hora de elaborar alimentos.
Con el mayor respeto y sin querer ofender a nadie, la mujer moderna, incorporada al trabajo fuera de casa, no es muy adepta a la cocina. Por lo tanto, que lo esperen con algunas de estas sabrosas comidas, ideales para días fríos, es bastante difícil. Salvo que como sucede, en algunas rotiserias, clubes deportivos y algún almacén y bar de barrio, las produzcan con previos anuncios, sabiendo que siempre tendrán una buena demanda, lo que la convierte en un buen negocio y todos felices.
Mañana es un día muy especial. Se festeja el Día del Padre ocasión en que, sin llegar a la repercusión del día de las mamás, genera demanda una demanda de regalos. Que sin querer posar de padre desilusionado, son casi siempre repetidos: camisas, un pullover, un jean… es escasa la imaginación…
Entre la fecha y los regalos, lo que es seguro, que en mas de un hogar, la fecha lleve a celebrar a papá con un buen asado. Con previa de whisky y luego con el asado un buen tinto. Tras eso, lo garantido es una buena siesta… Si no lo vivió está en otro canal…