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La tarde de ayer, fue bastante complicada. Cuando veníamos camino al diario, nos cruzamos con los denominados “incidente viales” es decir choques en las calles de nuestra ciudad, que por cierto, ya no son novedad. Lo excepcional es que ese dieron todos exactamente a las 15 horas con diferencia de minutos…

¿Sería obra del Diablo? ¡No! Simple y llanamente por la falta de prudencia e inconsciencia con muchos muestran cuando están ante el manillar de una moto o de un auto. Pero entremos en los detalles, antes que quien hace página 2, se enoje por invadir su espacio de policiales…

El primero, se registró en el cruce de la Avenida Barbieri y Blanes, entre una moto y un auto. Al parecer , ambos corrían en el mismo sentido y algo hicieron mal, y “pum” chocaron… Segundo choque, a pocas cuadras y también por la Avenida Barbieri, esta vez en el cruce con 15 de Noviembre  o Luis Alberto de Herrera, en la esquina del mercado “amarillo” (no le vamos hacer la propaganda gratis) . Los protagonistas una moto y un auto. Los dos que viajaban en la moto, fueron a parar a una alcantarilla de desagüe del denominado “gran superficie”.… El topetazo habían sido con un Fiat Mobi…

Tras esa seguidilla de choques pensamos que nada más podía pasar. Craso error. Cuando una veníamos mas tranquilos, escuchando buena música, al subir por Asencio, al llegar al cruce con 19 de Abril, nos encontramos con un indeseable “embotellamiento”… La razón la enfrentamos al llegar a Brasil. Otro choque. Dos adolescentes fueron embestidos por un auto. Al parecer los jóvenes, se largaron a cruzar sin tener en cuenta la presencia cercana de un auto, que transitaba a marcha normal. Y sin respetar la preferencia otorgada por el semáforo… Un accidente que se podría haber evitado, respetando simplemente, la señalización lumínica…

Hasta hoy, no pudimos hablar del desfile del 25 que fue una real fiesta, dada la adhesión de los salteños que con emoción y fervor, además de curiosidad, colmaron las veredas aplaudiendo a los que portaban los pabellones sagrados de la Patria, Artigas y de los “33”. Es bueno mantener ciertas costumbres y respetar fechas y símbolos patrios.  Como es debido.

Lo mejor, fue el desfile de las aparcerías, que mostraron tener muchos miembros, especialmente de familias enteras donde desde los veteranos a los chiquilines, iban felices y orgullosos de desfilar.  Lástima, que los últimos terminaron con un marco de público escaso. El desfile, terminó alrededor de las 14 horas, lo que da una idea de lo extenso que fue, mas allá de alguna demora, que como es tradicional, se dio.

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