“El factor diferencial -en el fútbol- está en la educación de los padres"
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Por el Lic. Fabián Bochia
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fbochia@laprensa.com.uy
Hay una anécdota bien linda que dice que Charles Rexach, el Cóndor Rexach, ídolo como jugador, después técnico, y ahora comentarista y una gloria del Barcelona, "descubrió" al rosarino Lionel Messi y en una servilleta de un restorán le hizo el primer contrato. "La servilleta de Rexach" termina siendo un emblema del jugador que ingresó de niño al F.C Barcelona y le dio todo, lo hizo universal y lo llevó a ganar lo impensable. Todos los clubes sueñan con tener al futuro Messi, Cristiano, Lamine o Mbappé. Y el gran deseo es conseguirlo a una edad temprana, cuando todavía no haya explotado y la inversión sea mínima. Como sucedió con el astro argentino en el Barcelona, que recaló con tan solo 13 años en La Masía. Pero esa obsesión muchas veces va contra el bienestar de los menores, que tienen que cambiar de vida para ver si se convierten en uno de los pocos elegidos que alcanzan el fútbol profesional. Una práctica que cada vez más clubes desprecian y por el que reclaman medidas. No todo vale.
Los clubes cada vez están más concienciados de que no solo deben formar futbolistas, sino personas. Y esto reabre una corriente cada vez más crítica con los fichajes de jugadores que militan en categorías inferiores, que no dejan de ser niños. Álex García, responsable de familias y defensor del menor del Espanyol, expone al diario español AS su visión y la de club sobre este asunto: “Que nadie nos haga ver que antes de los 16 años existe un proyecto para nuestros hijos a 1.000 kilómetros de casa. Alejar a un menor de edad de su domicilio no puede acabar bien”.
Y apuesta por poner un límite: “Por debajo de los 16 años no deberían moverse jugadores de sus Comunidades Autónomas. Ojalá con La Liga y la Federación logremos hacerlo…. Nosotros no tenemos a ningún jugador por debajo de los 16 años de fuera de Cataluña. Los viernes, todos a su casita con sus papás”.
Pero la de que los menores se críen en su entorno no es solo una reivindicación del Espanyol, también de otros muchos clubes que cada vez dan un paso al frente públicamente para exigirlo. Así lo manifestó hace un mes Manuel Higuera, presidente del Racing: “Los agentes son un problema en el ámbito de la cantera, No sé por qué se normaliza cuando legalmente un niño no puede tener agente. Ellos generan algo que rechazamos, el mercadeo y comercio de niños. Va contra todos los principios básicos de protección al menor, sacar a un niño de su entorno y familia. Todo para apostar a ver si juega al fútbol, para ver si es uno de cada 100.000 que llega al fútbol profesional. Está el negocio de los agentes y la falta de entendederas de los padres. Hay que proteger a los niños para que eso no pase”.
“El factor diferencial -prosigue- está en la educación de los padres. No solo educamos a los hijos. No podemos permitir que un padre genere ansiedad y estrés a su hijo y le perjudique. Todas las semanas nos reunimos con los padres cuando vemos un sentimiento en un niño que está nervioso. Hay que crear la cultura en los padres de que la cantera es un proceso educativo. Los niños tienen que ser felices en el proceso. Si llegan al fútbol profesional, perfecto; si no, que sean felices”.
El Espanyol también apuesta por esa vía de acercarse a los padres, de ahí que ya se hayan entrevistado con 180 familias en lo que va de temporada y tengan pensando hacer una segunda ronda. “Hay una frase que habréis oído: ‘Los padres son lo peor del fútbol’. O incluso algunas más crudas que no voy a repetir. Estoy convencido de que no es cierto; pero sin ninguna duda, algunos padres perjudican a sus hijos sin quererlo y a veces queriendo, porque se les explica y no cambian".
Este tema, el de los jugadores casi niños que dejan sus hogares para soñar con un futuro profesional, preocupa en todos lados, ya vemos Europa. Y a la FIFA sobre lo que ahondaremos.