La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

En este mundo tan cambiante, pero donde muy poco ha cambiado en cuanto a costumbres, cada día para aquellos que tenemos nuestra vivencia y recuerdos de letras que nos han marcado al compás del 2x4, que siguen tan vigente al día de hoy. Como se pueden llegar a utilizar de acuerdo a su real saber y entender, para mandar mensajes a quienes la ignorancia de algunos temas nos puede llegar a ganar. En el año 1934 Enrique Santos Discépolo nos mostraba con su letra del tango “Cambalache” una realidad de lo que era el siglo XX y que ya lo decía que sería igual en el 2000, vaya que tenía una mirada realmente inteligente para ilustrar el futuro. "Cambalache" es un tango clásico que describe al mundo como un desorden absoluto, donde los valores éticos, el esfuerzo y la honestidad han desaparecido. Denuncia con cinismo y dolor cómo la inmoralidad, el engaño y el éxito fácil son premiados por igual.

En este 2026 ya nado nos sorprende, cuando han pasado 90 años y todavía observamos como algunos intentan mostrar una situación de acuerdo a su real entender, para engañar a aquellos que por ahí no dominan ciertos temas. Que es algo que cualquiera de nosotros lo sufrimos, ya que muchas veces en el urgencia de lo que es hoy la vida, tomamos como cierta algunas declaraciones y por ahí no vamos a las fuentes o investigamos todo el contexto. Seguimos viviendo en ese mundo que ya comenzaba a darse con algunos cambios en el inicio del Siglo XX y que ahora también lo estamos viendo en este XXI. Además también recordamos aquel juego de “Antón Pirulero”, que nos señalaba que cada cual atienda su juego y el que no lo atiende, perderá.

Todo se repite una y otra vez, claro que están aquellos adelantados que buscan a través de algunas frases, utilizarlas a su interés personal o colectivo, para lograr seducir a los incautos, que como uno, muchas veces somos ignorantes de algunos temas o no lo prestamos la debida atención, hasta que nos puede tocar en la “piel propia”. También está aquello que no le presté atención y hoy me toca a mi, para darme cuenta.

Ser ignorante de algo, no tiene nada de malo, es la falta de conocimiento, información o experiencia sobre algún punto y muchas veces también nos hacemos, para tratar de sacar una ventaja. La ignorancia proviene del latín ignorantia (no saber o no conocer). Es un fenómeno amplio que va desde el simple desconocimiento de un tema específico hasta la negación voluntaria de la realidad. Hay distintas maneras, desde genuina o involuntaria, presuntuosa, voluntaria o culpable, entre otras. Pero nos vamos a detener en esta, voluntaria o culpable: Es el autoengaño consciente. Ocurre cuando una persona evita informarse para no tener que cambiar sus creencias o asumir ciertas responsabilidades. Y vaya si las habrá en este sentido, para tratar de manejar algo que sabe que no es tan real, pero acomoda el cuerpo para hacer valer su mirada.

Por eso cada tanto, es importante leer la letra de “Cambaleche” y darnos cuenta que seguimos en el “mismo lodo, todos manoseaos”, donde el más capaz siempre trata de seducir a quienes tenemos nuestro grado de ignorancia en ciertos temas. Por eso la letras es buena que permanezca y nos obligue a ilustrarnos en nuestra ignorancia bien utilizada.

“Hoy resulta que es lo mismo. Ser derecho que traidor. Ignorante, sabio, chorro. Generoso o estafador. ¡Todo es igual!. ¡Nada es mejor!. Lo mismo un burro. Que un gran profesor”.

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte