La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

Da gusto ver el problema del Hospital Regional Salto desde la óptica frenteamplista. Conviene aclarar algunas cosas. Quien esto escribe no tiene valoración positiva ni negativa de cómo está funcionando el Hospital Regional Salto bajo la dirección de la doctora Gabriela González. Hemos leído los informes del compañero del diario Pedro Rodríguez y poco más por lo que, al no concurrir, al no ser usuario y al no investigar sobre el tema no podemos decir que es un éxito o desastre. Simplemente leemos La Prensa para informarnos, por lo que bien vale esa aclaración que hace a la verdad.

Pero hoy queremos situarnos en otro tema. Al parecer por un brote epidemiológico la doctora González decidió usar una parte del Hospital que los funcionarios, ex funcionarios y familiares usaban luego de muchos años de aportes para dejarlo de la mejor manera posible. Eso irritó a los funcionarios que sintieron vulnerados sus derechos y reclamaron a viva voz. La verdad que de afuera uno le da la razón a los dos, porque la doctora González no va a usar una parte del Hospital para armar lío, si dio la orden, o consensuó, debe ser porque realmente necesitaba dar ese paso. Pero del otro lado no van a saltar en el aire, además los funcionarios, aunque no sean médicos, saben de salud y por algo clamaron fuerte. Ahora, hilar fino acá es complejo pues al parecer viene de tirios y troyanos de un lado y otro.

El que quedó colgado del pincel fue el Frente Amplio de Salto que tiró para todos lados.

Es que al FA siempre tuvo un "enemigo a mano" y esta vez no sabía a dónde pegar, tan acostumbrado está a pegar. Porque justo la directora es una "compañera" y los funcionarios son "compañeros" por lo que el viejo y querido insulto a todo el que piensa distinto no lo puede usar a placer.

Sacaron un comunicado que da lástima para pegarle a la administración blanca (faltaba más) y lo de siempre, pero imaginemos esto. Que ahora gobernaban los blancos o la coalición republicana y la directora era la doctora Selva Tafernaberry (cabe decir que conocemos a Selva de tiempos inmemoriales y es una persona intachable); bueno, le darían como para que no pida más. "Facha, derechista, mujer de milico, qué podés esperar" y varios sesudos análisis más con lo que la troupe izquierdista suele homenajear a los estúpidos que osan pensar distinto.

Pero esta vez los frenteamplistas salteños quedaron atrapados pues no pueden pegarle a ninguno de los dos bandos, jeje, porque una es una designación política de la ministra Lustemberg, especialista en el arte de mostrar planes que esperemos en este tiempo se concreten, y los otros son los "compañeres" sindicalizados, otrora compañeros de toda la vida, si hasta el PIT CNT le prestó el presidente a la coalición de izquierda a nivel nacional. De todas maneras convendría en pensar cómo será para abajo si Fernando Pereyra es el uno, en fin.

Son esos líos que denuncian la fragilidad de una fuerza política que copa los espacios, como el sindical, y que cuando gobierna la mayoría de las veces hace lo que critica. Como cuando Tabaré Vázquez usó la Armada para que nadie lo molestara mientras pescaba en Anchorena, lo que hubieran dicho si el presidente de la República hubiera sido Pedro Bordaberry. "Facho, claro, hijo de dictador, amigo de los milicos, golpe de Estado," y frases de ese nivel borgiano.

De todas maneas no hay que minimizar esto, es un aviso a los navegantes, el FA en este momento complejo le pega a la anterior administración del Hospital como forma de estirar los músculos, sin nada que razonar ni analizar, pero de todas maneras no olvidemos que hay gente que les cree.

 
Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte