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El pasado 22 de abril se cumplieron 19 años de la muerte de Charles Ferreira, un caso que con el paso del tiempo quedó archivado en el Juzgado de Salto de 4º Turno, pero que sigue muy presente en la memoria y el reclamo de su familia. A casi dos décadas de aquella noche, las preguntas continúan sin respuesta clara y el dolor permanece intacto.


Para sus seres queridos, el tiempo no ha cerrado la herida. Por el contrario, la falta de certezas mantiene viva la necesidad de saber qué ocurrió realmente. “Lo único que pedimos es que se aclare”, repiten una y otra vez.

UNA NOCHE CONFUSA Y MUCHAS DUDAS

El episodio que terminó con la vida de Charles Ferreira sigue rodeado de versiones contradictorias. Según algunos relatos, la Policía lo detuvo en la vía pública. Otras fuentes sostienen que fue retirado desde el interior de un local. Lo cierto es que ese momento clave nunca quedó del todo claro. Tras la detención, fue esposado y trasladado. Sin embargo, según señala la familia, no se habría cumplido con un paso fundamental: la constatación médica de lesiones, un procedimiento habitual en este tipo de situaciones. Horas después, Charles apareció sin vida en la ruta, a varios kilómetros del lugar donde había sido detenido. Desde entonces, la incertidumbre marcó el rumbo del caso.

INVESTIGACIONES QUE DEJARON MÁS PREGUNTAS

A lo largo de estos años hubo distintas instancias judiciales, pero ninguna logró despejar las dudas de fondo. Uno de los episodios más llamativos fue la realización de un careo sin la presencia de juez ni fiscal, en el que participaron funcionarios policiales, el padre de la víctima y dos efectivos. Para la Justicia, lo ocurrido fue catalogado como un accidente. Sin embargo, la familia nunca estuvo de acuerdo con esa conclusión. Incluso se solicitó una pericia accidentológica que pudiera confirmar esa hipótesis, pero según denuncian, nunca se llevó adelante. Ese elemento, para ellos, pudo haber sido clave para acercarse a la verdad.

UNA CAUSA ARCHIVADA, PERO NO OLVIDADA

Con el paso del tiempo, el expediente quedó archivado. Y aunque la posibilidad de que un eventual delito haya prescripto es mencionada por la propia familia, el reclamo sigue firme. “No buscamos otra cosa que saber qué pasó”, expresan. Para ellos, más allá de las responsabilidades legales, existe una necesidad humana de cerrar una historia que quedó inconclusa. Sostienen que hubo responsabilidad policial en lo ocurrido aquella noche, pero hasta hoy no hay personas señaladas ni sancionadas.

LA FUERZA DE UNA FAMILIA QUE NO BAJA LOS BRAZOS

El padre de Charles ha sido, desde el primer día, el principal impulsor de la búsqueda de respuestas. Su constancia se convirtió en el sostén de toda la familia. En estos días, su lucha atraviesa un momento de pausa obligada. Debió viajar a Montevideo por problemas de salud y deberá regresar para someterse a una cirugía del sistema  cardiovascular. Aun así, su entorno asegura que esto no significa un abandono del reclamo, sino una pausa necesaria para recuperar fuerzas. “Va a seguir, como siempre”, afirman con convicción.

LA ESPERANZA QUE SIGUE EN PIE

A 19 años de la muerte de Charles Ferreira, su madre, su hermano y su padre mantienen la esperanza de que algún día se conozca la verdad. El caso, aunque archivado en lo judicial, sigue abierto en lo humano. En cada aniversario, en cada recuerdo, en cada palabra que busca reconstruir lo que pasó. Porque cuando no hay respuestas, el tiempo no alcanza para cerrar nada. Y para esta familia, la espera continúa.

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