Aumento de siniestros enciende alarmas /
Segun UNASEV son más de 28.000 lesionados viales al año en Uruguay
En el marco de las actividades de “Mayo Amarillo 2026”, una conferencia de prensa realizada en instalaciones de la Departamental de Salud puso sobre la mesa una problemática que crece año a año, los siniestros de tránsito en Uruguay. Según cifras oficiales de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV), el país cerró 2025 con 471 fallecidos, un dato que, aunque impactante, representa solo la cara más visible de una situación mucho más amplia.
Debajo de esa cifra se encuentra un panorama aún más preocupante: más de 28.000 personas resultaron lesionadas en siniestros de tránsito, de las cuales más de 4.000 sufrieron heridas graves. Las autoridades subrayaron que esta problemática no distingue territorios, ya que afecta tanto a zonas rurales como a capitales departamentales, consolidándose como un problema de alcance nacional.
Motociclistas, los más vulnerables en las estadísticas
Uno de los datos más alarmantes revelados durante la conferencia es que el 75% de los lesionados graves corresponde a motociclistas. Es decir, tres de cada cuatro personas con heridas de alta gravedad circulaban en este tipo de vehículos al momento del siniestro. Este dato evidencia la necesidad de políticas específicas de prevención y control orientadas a este grupo.
Además del impacto humano, los siniestros viales generan consecuencias económicas y sociales significativas. Los costos en salud, rehabilitación y pérdida de productividad afectan tanto al sistema sanitario como al desarrollo del país, sin dejar de lado el profundo impacto en las familias de las víctimas.
La ciudad como factor clave en la siniestralidad
En la oportunidad se presentó el proyecto “Mapeando los Riesgos”, una iniciativa desarrollada en la ciudad de Salto que analiza la relación entre el entorno urbano y la seguridad vial. El estudio, realizado entre 2024 y 2025, utilizó herramientas de cartografía digital para identificar zonas de mayor riesgo y comprender cómo la organización de la ciudad influye en los siniestros.
El trabajo fue impulsado en el marco de un concurso promovido por instituciones como el Ministerio de Transporte, ANEP y Ceibal, y se basó en un sistema de información geográfica que permitió cruzar datos oficiales con relevamientos de campo, encuestas y entrevistas.
Los investigadores detectaron que la distribución del espacio urbano, la accesibilidad y los hábitos de circulación tienen un papel determinante en la ocurrencia de accidentes. En particular, se prestó atención a entornos educativos y a la movilidad de personas con discapacidad visual, identificando desafíos específicos en materia de seguridad.
Hacia una movilidad más segura
Las conclusiones del proyecto apuntan a la necesidad de repensar el diseño urbano y fortalecer las estrategias de prevención. La combinación de datos técnicos con experiencias cotidianas permitió identificar puntos críticos donde se requieren intervenciones urgentes.
En el contexto de “Mayo Amarillo”, las autoridades reiteraron el llamado a la conciencia colectiva y a la responsabilidad individual en el tránsito.