La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

Desde hace casi tres décadas, la Obra Social impulsada por el Pae Richard Soto es un sostén silencioso pero fundamental para cientos de familias salteñas en situación de vulnerabilidad. Fundada el 18 de setiembre de 1997, esta iniciativa comunitaria ha sabido adaptarse a los tiempos y a las necesidades: en algunos períodos brindó meriendas, en otros almuerzos, y actualmente distribuye canastas de alimentos a más de 250 familias de contexto social crítico. Sin embargo, el complejo escenario económico actual ha puesto en jaque la continuidad de esta tarea solidaria. Los costos crecientes y la dificultad para sostener el abastecimiento regular llevaron a Richard Soto a hacer un llamado público a la comunidad, apelando a la empatía y al compromiso colectivo.

“Ayúdenme a ayudar”: un llamado desde el corazón

Con la consigna “Ayúdenme a ayudar”, el religioso lanzó una rifa solidaria —denominada bono colaboración— con el objetivo de recaudar fondos para mantener en pie la obra social. La propuesta es simple, pero cargada de sentido: cada aporte contribuye directamente a garantizar alimentos a quienes más lo necesitan. “Son 252 familias para sostener”, expresa Soto con crudeza y honestidad, al tiempo que reconoce que tuvo que “salir a los cuatro vientos” a pedir colaboración. “A la sociedad salteña les pido una mano, son familias de contexto social crítico que necesitan”, señala en su mensaje, difundido en redes sociales y de boca en boca

Qué se sortea y cómo colaborar

La rifa solidaria tiene como premio una canasta compuesta por alimentos no perecederos, un asado con chorizos, refrescos y productos de limpieza, un incentivo que busca atraer la colaboración de la ciudadanía en un contexto donde ayudar también resulta cada vez más difícil. Quienes deseen sumarse pueden retirar los números personalmente en el domicilio de Richard Soto, ubicado en Andrés Latorre 260, entre San Martín y Ramírez. Allí, el propio impulsor de la obra recibe a quienes se acercan, en un gesto que refleja el carácter cercano y comunitario que siempre tuvo esta iniciativa.

Una obra que trasciende lo material

Más allá de la ayuda concreta, la Obra Social del PAE Richard Soto representa casi 30 años de compromiso ininterrumpido con los sectores más postergados de Salto. “Dar es recibir”, resume el religioso, dejando en claro que la solidaridad no es solo una acción, sino una forma de vida. En tiempos difíciles, cuando la necesidad crece y los recursos escasean, el sostenimiento de este tipo de obras depende, más que nunca, del respaldo de la comunidad. El llamado está hecho: una pequeña colaboración puede marcar la diferencia para cientos de familias que hoy dependen de esta red solidaria para salir adelante.

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte