La Prensa Hacemos periodismo desde 1888

La muerte de Ramón Proenza dejó una herida abierta en Barrio Ceibal. Tenía 57 años, era carpintero de profesión y, según quienes lo conocían, un hombre enfermo, pero de fe, de diálogo y de vida tranquila. Su historia terminó de la peor manera: tras un mes de agonía en el CTI del Hospital Regional Salto, luego de haber sido brutalmente agredido frente a su  propia vivienda cuando intentó reclamar por un robo.

Para que nuestro periodismo exista, tiene que haber personas como tu, dispuestas a apoyarlo. Considera hacerte miembro de nuestra comunidad de lectores eligiendo uno de nuestros Planes y así podrás leer el artículo completo. Puedes empezar por los 30 días gratis!

Ranking
Recibirás en tu correo electrónico las noticias más destacadas de cada día.

Podría Interesarte