El debate sobre el transporte de pasajeros en Salto sumó un nuevo capítulo tras la aprobación de la normativa sobre aplicaciones digitales. En una entrevista , el abogado Ignacio Supparo cuestionó con dureza el sistema de regulación actual, asegurando que limita de forma injusta la libertad de trabajo y genera un monopolio que perjudica a toda la sociedad.
Un límite que afecta la libertad de trabajar
Para el doctor Supparo, el núcleo del problema está en la cantidad limitada de permisos que otorga el gobierno departamental. Según explicó, fijar un número estricto de licencias (como las 73 existentes para más de 110.000 habitantes) impide que otras personas con vehículos en regla puedan dedicarse legalmente a esta actividad. Desde su punto de vista, esta restricción viola el derecho constitucional a trabajar libremente. Mencionó que el Estado no debería decidir quién puede o no ejercer un oficio lícito, del mismo modo que no limita la cantidad de abogados, periodistas o comercios que pueden funcionar en la ciudad.
Controlar no es lo mismo que prohibir
El abogado aclaró que no se opone a que la Intendencia realice controles de seguridad y fiscalización. Considera adecuado que se exija seguro total, inspecciones vehiculares periódicas, libreta profesional y condiciones técnicas en regla. Sin embargo, distingue entre fiscalizar la calidad del servicio y decidir de manera arbitraria cuántas personas tienen permitido ofrecerlo. A su criterio, la nueva norma para plataformas digitales cae en el mismo error, al intentar crear un "segundo monopolio digital" con cupos limitados en lugar de abrir el mercado.
La libre competencia beneficia a la comunidad
Durante la entrevista, Supparo sostuvo que las normas fijadas por el Estado muchas veces generan desorden en lugar de solucionarlo. Argumentó que cuando hay un monopolio protegido, disminuyen los incentivos para mejorar la atención y se crean tensiones innecesarias entre trabajadores. Por el contrario, defender la libre competencia permite que las personas con iniciativas busquen salir adelante honestamente. En un mercado abierto, la propia oferta y demanda equilibra la cantidad de vehículos necesarios según las preferencias de los usuarios.
Una postura basada en los derechos fundamentales
Frente a los cuestionamientos del periodista, quien comparó su postura con ideas anarquistas, el abogado defendió que su reclamo se basa en la ley natural y en la protección de los derechos básicos: vida, libertad y propiedad. Supparo concluyó enfatizando la necesidad de cuestionar aquellas normas que resultan arbitrarias o injustas, recordando que la función del Estado debe ser proteger las garantías de los ciudadanos y no entorpecer su desarrollo ni restringir sus fuentes de trabajo.