EMAÚS /
Un retiro que busca transformar vidas desde el encuentro con la fe y la esperanza
En una sociedad marcada por el ritmo acelerado, las preocupaciones cotidianas y el distanciamiento de muchas personas respecto de la vida religiosa, el retiro de EMAÚS se ha convertido en una propuesta que gana cada vez más participantes. En Salto, donde comenzó a desarrollarse en 2023, este apostolado católico reúne a hombres y mujeres que buscan hacer una pausa, revisar su vida y redescubrir el sentido de la fe.
Durante una entrevista en el streaming de Diario La Prensa, Ana Azambuja y Alberto Bozzo, integrantes y servidores de EMAÚS, compartieron su experiencia y explicaron en qué consiste esta iniciativa que afirman que ha significado un antes y un después para cientos de personas.
Una invitación abierta
Aunque podría pensarse que se trata de una actividad destinada únicamente a personas comprometidas con la vida parroquial, sus organizadores sostienen que el retiro apunta precisamente a quienes se encuentran más distantes de la Iglesia.
"Tratamos de invitar a personas que hace años no pisan una iglesia, que están enojadas con la institución o incluso que no están bautizadas", explicó Alberto Bozzo. El objetivo es ofrecer un espacio donde cualquier persona pueda vivir una experiencia de encuentro personal, sin importar su recorrido previo en la fe.
EMAÚS no es un movimiento religioso independiente, sino un apostolado que funciona desde la parroquia Catedral de Salto. Existen retiros separados para hombres y para mujeres, organizados íntegramente por laicos, mientras que los sacerdotes participan únicamente en momentos específicos.
Tres días de desconexión y confidencialidad
El retiro comienza un viernes por la tarde y finaliza el domingo con una misa. Durante ese tiempo, los participantes permanecen completamente desconectados del mundo exterior: no utilizan teléfonos celulares ni relojes y dedican esos días exclusivamente a la experiencia propuesta.
Uno de los aspectos de EMAÚS es la confidencialidad. Tanto Azambuja como Bozzo evitaron revelar detalles sobre las actividades que se desarrollan durante el retiro, precisamente porque consideran que el factor sorpresa forma parte de la experiencia.
"La confidencialidad es fundamental. Las personas saben que todo lo que compartan queda absolutamente resguardado. Nadie está obligado a hablar, cada uno participa desde su libertad”.
Esa reserva, sostienen, permite que quienes asisten puedan abrirse con tranquilidad, compartir vivencias personales y experimentar un proceso interior sin temor a ser juzgados.
Inspirado en el camino de Emaús
El nombre del retiro hace referencia al pasaje del Evangelio de Lucas en el que dos discípulos, abatidos tras la muerte de Jesús, caminan hacia Emaús sin reconocer que el propio Cristo resucitado los acompaña.
Bozzo recordó ese relato para explicar el sentido profundo del apostolado. "Los discípulos iban tristes y sin esperanza. Recién al partir el pan descubren que quien caminaba con ellos era Jesús. Esa alegría que experimentan después es la misma que intenta transmitir este retiro: la alegría del Cristo resucitado."
Lejos de presentar la fe desde el sufrimiento, EMAÚS pone el acento en la esperanza y en la certeza de que Jesús continúa acompañando a las personas en medio de sus dificultades.
Una experiencia que cambia la forma de enfrentar la vida
Los entrevistados coincidieron en que el retiro no elimina los problemas cotidianos, pero sí modifica la manera de afrontarlos.
"Los problemas siguen siendo los mismos. Al otro día del retiro la vida continúa, con la familia, el trabajo y las dificultades de siempre, pero uno los encara de otra manera”.
Para Bozzo, la experiencia ayuda a valorar aquello que muchas veces pasa inadvertido.
"Empezás a darte cuenta de que sos un privilegiado por muchas cosas que tenés. Dejás de mirar solamente lo material y aprendés a valorar a tu familia, a tus hijos, a tus vecinos y a las personas que están cerca."
También destacó que el retiro invita a abandonar la queja permanente y asumir un compromiso concreto para mejorar el entorno cotidiano.
Del retiro al servicio
Quienes realizan EMAÚS son conocidos como "caminantes". La experiencia solo puede vivirse una vez. Después, quien lo desea puede integrarse como servidor y colaborar en la organización de futuros retiros.
Ese fue el camino que siguieron tanto Ana Azambuja como Alberto Bozzo.
Azambuja relató que ya transitaba un proceso personal de conversión cuando participó del retiro, pero que la experiencia le brindó una paz y una alegría que la impulsaron a seguir sirviendo.
"Una de las cosas más importantes que aprendí fue a no juzgar más a nadie. Muchas veces creemos conocer a una persona, pero detrás de cada historia hay sufrimientos, heridas y mochilas que desconocemos."
Bozzo comparte esa motivación, que el entusiasmo de quienes viven el retiro hace que luego quieran invitar a otras personas.
"Todos los que van terminan agradeciendo a quien insistió para que participaran. No conozco a nadie que se haya arrepentido de hacerlo."
Un trabajo silencioso que comienza meses antes
Aunque el retiro dura apenas un fin de semana, detrás existe una preparación intensa. Cerca de 45 servidores trabajan durante tres meses para recibir a unos 25 caminantes, límite establecido por la capacidad de la Casa San José, donde se desarrollan las jornadas.
Las reuniones semanales, la organización logística y la oración forman parte del proceso previo.
"La oración es clave”.
El crecimiento de EMAÚS en Salto ha sido sostenido. Si en los primeros retiros costó reunir participantes, hoy las inscripciones avanzan rápidamente y los organizadores ya cuentan con buena parte de los lugares reservados para las próximas ediciones.
Próximos retiros
Los retiros de mujeres se realizarán los días 16, 17 y 18 de octubre, mientras que los de varones tendrán lugar el siguiente fin de semana, 23, 24 y 25 de octubre.
La invitación está dirigida a quienes atraviesan momentos difíciles, buscan reencontrar sentido en su vida o simplemente necesitan un espacio de pausa y reflexión. "Es un mimo para el alma", resumió Azambuja. "Vivimos corriendo entre el trabajo, la familia y las obligaciones. Este retiro ofrece un tiempo para uno mismo y para descubrir que Jesús camina con nosotros."