En Centro Universitario Regional Salto /
Avanza estudio para personalizar tratamientos con psicofármacos
La bióloga Gabriela Burgueño Rodríguez desarrolla en la sede Salto del Centro Universitario Regional (CENUR) de la Universidad de la República una investigación centrada en la farmacogenética, una disciplina que estudia cómo las características genéticas de cada persona influyen en la respuesta a los medicamentos. El objetivo del trabajo es aportar información que permita a los médicos ajustar de forma más precisa la administración de psicofármacos, especialmente en tratamientos vinculados a la salud mental.
Se apunta a en efectos y respuesta del paciente
Según explicó la investigadora, el estudio no se enfoca en las enfermedades en sí —como depresión o ansiedad—, sino en la manera en que los pacientes procesan los medicamentos indicados para tratarlas. “Cada persona responde de forma distinta a la medicación, y eso muchas veces tiene una base genética”, señaló. Uno de los fundamentos de la investigación radica en la particular composición genética de la población uruguaya, y de Salto en particular, donde se lleva adelante el trabajo de campo. Burgueño indicó que, si bien existe un predominio de ascendencia europea, también hay aportes indígenas y africanos que generan una diversidad genética significativa. Esta combinación puede provocar que la respuesta a ciertos fármacos difiera de los parámetros establecidos en poblaciones de referencia, generalmente europeas.
Apuntándose a una medicina mas personalizada
En ese marco, el estudio apunta hacia el desarrollo de una medicina más personalizada, en la que los tratamientos se adapten a las características individuales de cada paciente. El trabajo se realiza en conjunto con el equipo del Departamento de Ciencias Biológicas, bajo la tutoría de Julio da Luz, y en coordinación con médicos psiquiatras y de familia, quienes son los encargados de vincular a los pacientes con la investigación.
Pese a trabajos preliminares ya se obtuvieron resultados
Actualmente, el estudio se encuentra en una etapa preliminar, pero ya arroja resultados relevantes. De acuerdo con Burgueño, aproximadamente el 50% de las personas analizadas presentan variantes genéticas que podrían requerir ajustes en la dosificación o en el tipo de medicamento indicado. “No estamos diciendo que los tratamientos actuales no funcionen, sino que esta información podría ayudar a optimizarlos”, aclaró. En la práctica, esto significa que algunos pacientes podrían necesitar una dosis mayor o menor de un fármaco, o incluso beneficiarse de un medicamento alternativo. Sin embargo, la investigadora subrayó que la decisión final siempre corresponde al médico tratante, quien cuenta con el panorama completo del estado de salud del paciente. “La genética es una herramienta más que contribuye a mejorar la toma de decisiones clínicas”, afirmó.
Un llamado a participar en el estudio
Burgueño también destacó la importancia de continuar ampliando la participación en el estudio. En ese sentido, invitó a las personas interesadas a consultar con sus médicos para eventualmente integrarse a la investigación, lo que permitirá fortalecer los resultados y avanzar en la aplicación de este enfoque. El desarrollo de la farmacogenética representa un paso hacia tratamientos más eficaces y seguros, en un contexto donde la medicina busca ser cada vez más precisa y centrada en el paciente. Este tipo de investigaciones, además, abre la puerta a mejorar la calidad de vida de quienes requieren medicación prolongada, reduciendo efectos adversos y optimizando los resultados terapéuticos.
Integrándose a una tendencia mundial
En definitiva, el estudio que se lleva adelante en Salto se inscribe en una tendencia global hacia la personalización de la medicina, incorporando la genética como una herramienta clave para adaptar los tratamientos a la realidad de cada individuo.