Muchas veces, en la tarea diaria de informar, llegan mensajes que no son uno más. Son mensajes cargados de angustia, de incertidumbre y de una espera que parece no terminar. Son familiares que buscan a alguien que un día no volvió, que desapareció, y del que no se tienen noticias. Esa preocupación se repite. No es un caso aislado. Son varias las personas que consultan, que preguntan, que necesitan saber. Y ahí aparece una dificultad: no hay información clara, oficial y accesible que permita entender cuántas personas están desaparecidas en el departamento de Salto y en qué situación se encuentran sus casos.
EL ROL DEL PERIODISMO COMO PUENTE
Desde el lugar del periodismo, muchas veces se intenta cumplir una función sencilla pero fundamental: ser un puente. Un vínculo entre quienes buscan respuestas y las autoridades que deben darlas. En varias oportunidades, cuando se difunde la búsqueda de una persona desaparecida, la respuesta oficial llega rápidamente si esa persona aparece. Sin embargo, en otros casos el silencio se prolonga. Y ese silencio, en muchos casos, duele tanto como la propia desaparición. También hay historias que permanecen en la memoria colectiva del departamento. Personas conocidas, vecinos, rostros que no se olvidan. Sus familias siguen recordándolos en cada fecha, en cada instancia, manteniendo viva la esperanza.
UN PEDIDO QUE VIENE DE HACE TIEMPO
No es la primera vez que se intenta acceder a esta información. En el período de gobierno anterior ya se había realizado una solicitud ante la Jefatura de Policía de Salto. En aquella oportunidad, la respuesta nunca llegó. Esa falta de datos no solo genera incertidumbre, también impide analizar la realidad y dimensionar el problema. Sin números claros, sin información oficial, es difícil saber en qué situación estamos.
UNA NUEVA SOLICITUD FORMAL
Por eso, el pasado 2 de marzo de 2026 se volvió a insistir, esta vez mediante un pedido formal de acceso a la información pública, amparado en la Ley Nº 18.381. La solicitud fue concreta. Se pidió conocer la cantidad total de personas desaparecidas desde el año 2015 hasta la fecha en el departamento de Salto. También se solicitó una lista con nombres y fotografías de quienes aún no han sido localizados. Además, se requirió información sobre las personas que sí fueron encontradas, detallando quiénes aparecieron con vida y quiénes sin vida. Y, algo clave: saber si las investigaciones continúan activas en los casos que siguen sin resolverse. El objetivo es claro: tener información para poder informar. Y, sobre todo, para que las familias no queden en la oscuridad.
LA RESPUESTA OFICIAL
Ese mismo día se recibió una respuesta inicial desde el Ministerio del Interior. Se informó que el pedido había sido recibido, se asignó un número de expediente y se indicó que el trámite fue derivado a la asesoría del señor ministro. Sin embargo, con el paso de los días, no hubo avances visibles. Ante la insistencia, la respuesta más reciente fue concreta pero breve: el expediente se encuentra en la asesoría desde el 23 de marzo de 2026.
LA NECESIDAD DE SABER
Saber cuántos son, quiénes son, en qué estado están las investigaciones. No se trata solo de números. Se trata de personas. El acceso a la información pública es un derecho. Y en temas tan sensibles como este, ese derecho se vuelve aún más urgente. Porque detrás de cada desaparición hay una historia que no se cerró. Y detrás de cada historia, una familia que no deja de buscar.