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La inauguración oficial de la zafra citrícola 2026  permitió realizar una puesta a punto sobre la realidad actual de esa actividad que confirma con crecimiento su presente y gran futuro como una de las grandes y fundamentales cadenas agro exportadoras del país. Durante la actividad señalada actividad, técnicos de la empresa Guarino, destacaron que la citricultura nacional atraviesa un momento de consolidación de profundas transformaciones iniciadas hace aproximadamente quince años. Ese proceso estuvo marcado por dos grandes factores: la incorporación de variedades sin semilla, ampliamente demandadas por los consumidores internacionales, y el desarrollo de nuevas variedades nacionales surgidas a través del Programa Nacional de Mejoramiento Genético impulsado por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).

Los actuales mercados y los a conquistar a breve plazo 

La evolución de los destinos de exportación es otro de los cambios significativos que ha experimentado el sector. Hace dos décadas, el principal mercado para los cítricos uruguayos era Europa, acompañado por algunos destinos en Asia y Rusia. Al presente, Estados Unidos se ha consolidado como el principal comprador, seguido por Europa y Brasil. Este último representa un mercado natural que durante muchos años no fue suficientemente desarrollado y que hoy se ha transformado en un destino de creciente importancia para las exportaciones nacionales.

Al mismo tiempo, el sector trabaja activamente en la apertura y consolidación de nuevos mercados. Entre los objetivos más importantes figuran México, Indonesia, Filipinas y China. Algunos de estos destinos ya cuentan con habilitaciones comerciales, aunque todavía no han sido explotados en todo su potencial. En el caso de México, los técnicos señalaron que las negociaciones se encuentran avanzadas y que la apertura definitiva podría representar una oportunidad de gran relevancia para la producción nacional.

Salto lidera la producción citrícola

En cuanto a la distribución geográfica de la actividad, la citricultura uruguaya ocupa actualmente unas 14.000 hectáreas. Salto continúa siendo el principal polo productivo del país, seguido muy de cerca por Paysandú. También existen áreas significativas en Artigas y un crecimiento sostenido en departamentos del sur, especialmente San José, donde se han desarrollado emprendimientos dinámicos enfocados en limón y mandarina. Situaciones similares se observan en Soriano, con proyectos orientados principalmente a la producción de limón.

Las perspectivas para los próximos años son consideradas auspiciosas. Los técnicos de Naranjales Guarino entienden que la citricultura uruguaya continuará creciendo y renovándose, apoyada fundamentalmente en variedades nacionales con enorme potencial comercial.

 

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