Hoy llegó delegación de Paso Campamento /
Escuelita Comunitaria “7 de enero de 2012” cerró una la temporada cargada de logros
En el estadio de Tigre, donde cada verano el ruido de la pelota se mezcla con risas y aprendizajes, volvió a cerrarse una historia que se repite año a año, pero que nunca pierde su fuerza. La Escuelita Comunitaria “7 de enero de 2012” culminó otra temporada de trabajo ininterrumpido, y su principal referente, Juan Carlos Mendietta, más conocido como Cacho, dialogó con La Prensa para compartir sensaciones, balances y emociones. Desde aquel ya simbólico 7 de enero, la escuelita volvió a abrir sus puertas para recibir a decenas de niños, en un espacio donde el fútbol es apenas el punto de partida. “El fútbol es casi una excusa”, suele decir Cacho, porque lo verdaderamente importante ocurre fuera de la cancha: las charlas, el acompañamiento y la contención.
Mucho más que aprender a jugar
La propuesta va mucho más allá de enseñar a patear una pelota. En cada encuentro, los niños reciben mensajes preventivos sobre consumo de drogas, pederastia y otras problemáticas sociales que atraviesan a las familias y a la comunidad. Se trata de formar personas, de sembrar valores y de ofrecer un lugar seguro donde ser escuchados.
Durante este 2026, la respuesta volvió a ser contundente. Entre 50 y 60 niños participaron activamente de la escuelita, una cifra que refleja la confianza de las familias y la necesidad de este tipo de espacios. “Estamos totalmente satisfechos con lo que se hizo”, expresó Mendietta, destacando además la gran receptividad de la población, que se tradujo en múltiples gestos solidarios. Entre ellos, la donación de cuatro bicicletas, destinadas a los niños, y muchas otras colaboraciones que llegaron de forma desinteresada.
Un viaje que también es un sueño
Pero la emoción no termina con el cierre de la temporada. Al contrario, se proyecta hacia una experiencia que quedará grabada en la memoria de muchos. En estas horas partió hacia Paso Campamento —una localidad lejana y muchas veces olvidada— un ómnibus cedido por la CTM, que traerá a Salto a una delegación de alrededor de 40 personas, entre niños, padres y abuelos.
“El interés de toda esa gente por venir es impresionante”, contó Cacho, visiblemente conmovido. Durante dos días, los visitantes se alojarán en el Club Libertad, donde contarán con desayuno, almuerzo y todas las comodidades. Además, recorrerán la ciudad y conocerán las termas, un paseo que para muchos será una experiencia inédita.
Objetivos cumplidos… y el corazón lleno
Para buena parte de los vecinos de Paso Campamento, como ocurre en tantos rincones del interior del departamento, será la primera vez que vean el centro de Salto y sus termas. Un viaje sencillo en lo material, pero enorme en lo simbólico.
Con la voz cargada de emoción, Mendietta aseguró que esta fue otra temporada en la que se cumplieron todos los objetivos propuestos, y aún más. Porque cuando el deporte se convierte en herramienta social, cuando hay compromiso, solidaridad y amor por los gurises, el resultado trasciende cualquier marcador. La Escuelita Comunitaria “7 de enero de 2012” volvió a demostrar que, a veces, una pelota puede abrir caminos, tender puentes y cambiar vidas.