La intergremial universitaria alerta /
“Un presupuesto de cero es un retroceso para todo el país”
La intergremial universitaria que reúne a la Asociación de Docentes de la Universidad de la República (ADUR), la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) y la Asociación de Funcionarios de la UDELAR (AFUR) realizó una serie de encuentros en el litoral norte para advertir sobre la grave situación presupuestal que enfrenta la Universidad de la República (UDELAR).
Durante una entrevista en el Streaming de DiarioLa Prensa, Sofía Benech (FEUU), Guillermo Hermann (ADUR) y Marcos González (AFUR) compartieron sus reclamos, poniendo en el centro la designación de cero recursos para la descentralización universitaria y el impacto que esta medida tendrá en la calidad educativa, la investigación y la vida comunitaria en todo el país.
“Un abandono al proyecto de descentralización”
Benech, representante de la FEUU, fue categórica: “Se nos otorgó un 1,8% de aumento presupuestal frente al 52% solicitado. Es una cifra irrisoria que nos deja en caída en relación al PBI y que demuestra un abandono al proyecto de descentralización de la UDELAR”.
El reclamo apunta a la ausencia total de fondos para infraestructura, nuevas designaciones docentes y becas estudiantiles. Actualmente, solo el 20% de las solicitudes de becas logran ser atendidas, lo que genera desigualdades y amenaza la permanencia estudiantil.
“Es una designación presupuestal de espaldas a la universidad, que nos preocupa profundamente”, agregó Benech.
Crecimiento de matrícula sin inversión
Por su parte, Guillermo Hermann recordó que en el CENUR Litoral Norte la matrícula ha crecido de manera exponencial en los últimos diez años, mientras que los recursos permanecen estancados.
“Tenemos un aumento impresionante de estudiantes, pero sin incremento en funcionarios ni en horas docentes. Un grado 1 de 20 horas no llega a los 20 mil pesos, lo que está por debajo de la línea de pobreza. Así es imposible sostener calidad académica”, advirtió el docente.
Esta situación, explicó, obliga a los profesores a asumir múltiples responsabilidades sin la debida remuneración y con contratos precarios, generando un círculo vicioso de sobrecarga y desgaste.
Funcionarios sin ascensos desde 2013
El panorama tampoco es alentador para los funcionarios universitarios. Marcos González, de AFUR, subrayó que la falta de concursos de ascenso desde 2013 ha congelado las posibilidades de desarrollo laboral de cientos de trabajadores.
“Tenemos compañeros que ingresaron hace más de diez años y se jubilarán con el mismo grado. Eso es desmotivador y profundamente injusto”, señaló.
Además, la brecha salarial con respecto a otros sectores de la función pública es notoria. González alertó también sobre los problemas edilicios: techos que se llueven, instalaciones eléctricas precarias y laboratorios sin condiciones básicas de trabajo.
“¿De qué sirve abrir un CENUR si no hay presupuesto para mantenerlo?”, cuestionó.
El interior, motor de desarrollo truncado
La descentralización universitaria ha permitido acercar oportunidades de formación e investigación a departamentos históricamente postergados. Sin embargo, con el actual presupuesto, ese proceso corre serio riesgo de estancamiento.
González puso ejemplos concretos, “En Cerro Largo no tenemos un local propio; en las estaciones de agronomía los investigadores trabajan con enormes carencias. El interior necesita recursos para que los estudiantes puedan formarse y vivir en condiciones dignas”.
En la misma línea, resaltó que la UDELAR no solo forma profesionales, sino que impulsa investigación aplicada al desarrollo regional, lo que aporta al crecimiento económico y social del país.
Pandemia y compromiso social
Los representantes recordaron el rol fundamental de la universidad durante la pandemia. Hermann destacó que los laboratorios de la UDELAR estuvieron a la vanguardia de los test diagnósticos y que, en paralelo, la intergremial se organizó para apoyar a ollas populares y merenderos.
“Mientras se pedía quedarse en casa, la universidad decidió salir a acompañar a las comunidades. Eso demuestra nuestro compromiso social, que va más allá de lo académico”, afirmó.
Asimismo, resaltaron la importancia de proyectos como el policlínico veterinario de Salto, que brinda servicios a la comunidad, pero que también depende de asignaciones presupuestales para garantizar insumos y personal.
Aulas desbordadas y calidad en riesgo
La crisis de infraestructura se siente tanto en el interior como en Montevideo. Benech recordó el caso de la Facultad de Psicología, donde los estudiantes llegaron a dar clases en la calle debido a la falta de salones.
“¿Qué calidad de enseñanza puede haber cuando un docente debe hablarle a cientos de estudiantes en un espacio inadecuado? La situación empuja al abandono y precariza la formación académica”, advirtió.
En Salto, Hermann explicó que la sede universitaria presta su aula magna para actividades externas, lo que muestra el compromiso comunitario, pero al mismo tiempo limita la disponibilidad de espacios para el dictado de clases.
Encuentros con legisladores y perspectivas
Durante la visita al litoral norte, la intergremial mantuvo reuniones con diputados del departamento. Según Hermann, el diálogo fue “fructífero”, ya que recibieron atención y voluntad de revisar algunos ítems del presupuesto.
“Los tres legisladores expresaron disconformidad con la propuesta del gobierno, aunque todavía no tenemos garantías concretas. Hay voluntad de reforzar algunos aspectos, pero falta camino por recorrer”, aclaró Benech.
Movilización y visibilización
Los gremios coincidieron en que la única herramienta real para revertir la situación es la movilización colectiva. Por eso, consideran vital recorrer el país, hablar con la prensa y con la población para visibilizar el problema.
“Muchas veces la gente da por hecho que la universidad está ahí, pero con este presupuesto corremos el riesgo de retroceder. Y un retroceso en la UDELAR es un retroceso para todo el Uruguay”, sentenció González.
El cierre del encuentro estuvo marcado por el agradecimiento mutuo. “Este espacio nos ayuda a difundir la gravedad del problema. Cuanto más gente se entere, más fuerza tendrá nuestro reclamo”, concluyó el dirigente de AFUR.
Un futuro en juego
La Universidad de la República es hoy la institución académica, científica y social más importante del país. Sus sedes en el interior han permitido democratizar el acceso a la educación superior y dinamizar economías locales.
Sin embargo, los representantes de la intergremial advierten que sin inversión sostenida el proyecto corre serio peligro. Infraestructura precaria, salarios bajos, becas insuficientes y aulas superpobladas son síntomas de un sistema tensionado al límite.
“El país no puede permitirse volver a ser un país estancado”, advirtió González. La UDELAR, sostienen, no solo educa, sino que crea comunidad, investigación y desarrollo. Un presupuesto de cero, repiten, es un retroceso que afectará a toda la sociedad uruguaya.