“Lo nuevo de lo nuevo” /
Manuel Mariño invita a detenerse frente a las historias que ya conocemos
Las historias cambian de formato, de personajes y de escenarios, pero ciertos relatos parecen regresar una y otra vez. Esa idea es el punto de partida de “Lo nuevo de lo nuevo”, la exposición del artista plástico salteño Manuel Mariño, que será inaugurada este sábado en Aplas, con una propuesta que busca homenajear al cine y la televisión y, al mismo tiempo, invitar al público a detenerse frente a aquello que consume habitualmente con rapidez.
La muestra reúne 15 pinturas realizadas a partir de fotogramas de películas y series. Mariño toma escenas concretas, las congela y las transforma en pinturas, interrumpiendo así el flujo vertiginoso de las imágenes audiovisuales.
“Al congelar ese flujo de la película, al congelarlo en un fotograma, es una invitación a frenar un rato, mirar qué nos quieren decir e interpretar”, explicó el artista en una entrevista en el Streaming de Diario La Prensa.
El título de la exposición funciona como una paradoja. Para Mariño, muchas de las historias que hoy se presentan como nuevas retoman arquetipos y conflictos que la humanidad viene contando desde hace miles de años. Lo que cambia es la forma de narrarlos.
El cine y la televisión como espejo
La propuesta parte de una observación sobre la cultura popular. Detrás de producciones que pueden parecer destinadas al entretenimiento, el artista encuentra mensajes y composiciones capaces de generar otras lecturas.
Explicó que algunas imágenes audiovisuales contienen elementos que pueden pasar inadvertidos debido a la velocidad con la que se producen y consumen las historias. La pintura permite detener ese instante y observarlo con mayor atención.
La inspiración para la serie no surgió necesariamente de una búsqueda teórica previa. En uno de los casos, Mariño encontró en una serie de ciencia ficción una composición que le recordó al Renacimiento o al clasicismo. Esa asociación lo llevó a trasladar aquella imagen al lenguaje pictórico.
El proyecto comenzó a tomar forma hace aproximadamente cinco años, cuando una de sus obras fue presentada en una exposición en Salto. Una fotografía de niños observando el cuadro terminó convirtiéndose también en parte de la historia de esta muestra. Para Mariño, aquella escena reforzó la idea de que una pintura puede detener la mirada y generar interpretaciones incluso en quienes todavía no tienen una relación habitual con el arte.
Una exposición que busca diálogo
“Lo nuevo de lo nuevo” no pretende ser una exposición estática. Además de las obras, están previstas activaciones durante los sábados posteriores a la inauguración, con espacios para compartir, conversar y eventualmente incorporar música.
La intención es que el público pueda regresar y encontrarse con modificaciones en el recorrido. Incluso existe la posibilidad de incorporar nuevas obras durante el desarrollo de la muestra, de acuerdo con la evolución del proyecto.
Cada pintura estará acompañada por un breve texto escrito por Alba Viñas, pensado como un complemento para enriquecer la lectura de las obras y ofrecer otra perspectiva sobre las imágenes. En la producción y montaje, Mariño destacó además el trabajo de Andrés Martínez, mientras que reconoció especialmente el acompañamiento de Diego Santurio, a quien atribuyó un papel fundamental en el desarrollo de la exposición.
Entre el oficio y la vocación artística
Mariño habló sobre una dimensión menos visible de la vida de un artista, la necesidad de combinar la creación con un oficio que permita sostenerse económicamente.
En su caso, trabaja como diseñador gráfico y realiza tareas vinculadas a la cartelería. La pintura, en cambio, ha ocupado históricamente otro lugar: una actividad personal vinculada al autoconocimiento y a su concepción del arte. Ambas disciplinas, sin embargo, terminan encontrándose en la manera de mirar y observar.
“Lo nuevo de lo nuevo” constituye su segunda exposición individual, diez años después de la primera, realizada en el Hotel Concordia bajo el título “Numen”. Durante ese período también participó en exposiciones colectivas.
Ahora, el artista espera que esta nueva etapa permita cerrar un ciclo y continuar con nuevos proyectos. La invitación está abierta a encontrarse con las obras, pero también a conversar sobre ellas, discutir sus posibles significados y poner en común las diferentes interpretaciones.
La inauguración será este sábado a las 20 horas en Aplas, y las actividades continuarán durante los sábados siguientes. Más que ofrecer respuestas cerradas, Mariño propone detener por un momento la velocidad cotidiana y mirar nuevamente esas historias que, aunque parezcan nuevas, quizá llevan mucho tiempo intentando decirnos algo.