Los bienes materiales y su importancia en la salud mental
- Por la Psicóloga Ana Claudia Acosta
En el artículo de hoy vamos a analizar la incidencia de los bienes materiales en nuestra salud mental, en base a estudios realizados. Si bien los utilizamos para vivir, a algunos de ellos: como ropa, comida o una casa, el materialismo excesivo ocurre cuando el valor que se le da se convierte en la identidad personal. Frases como "vales por lo que tienes" son reflejo de una sociedad que, a veces, fomenta esta forma de pensar.
EL MATERIALISMO DESDE UNA MIRADA PSICOLÓGICA
Su origen va desde necesidades psicológicas insatisfechas hasta factores sociales y culturales.
Necesidades psicológicas y el vacío interior: una teoría sugiere que puede surgir como una respuesta a la insatisfacción psicológica. La persona no encuentra seguridad, amor o validación en sí misma y en sus relaciones o experiencias e intenta llenar ese vacío con bienes materiales.
Ejemplo: alguien experimenta rechazo o falta de cariño en su infancia y desarrolla una relación desmedida con las posesiones materiales, creyendo inconscientemente que estas le proporcionarán la felicidad o seguridad que no encontró en su entorno cercano.
La influencia cultural y social: en sociedades donde el éxito está vinculado con la acumulación de bienes, las personas tienden a comparar su valía personal con lo que tienen.
Este condicionamiento cultural refuerza la creencia de que los objetos materiales son indicadores de estatus social y pueden llevar a las personas a priorizar lo material sobre sus valores.
El desarrollo evolutivo: puede estar vinculado al instinto de supervivencia. En las primeras etapas del desarrollo humano, acumular recursos era esencial para garantizar la seguridad y la estabilidad. Aunque hoy en día las necesidades básicas están cubiertas en gran parte del mundo, esta predisposición puede haberse transformado en un deseo desmedido de acumular objetos.
El impacto del refuerzo social: comprar objetos nuevos o adquirir bienes de lujo a menudo genera aprobación o admiración por parte de los demás, lo que refuerza la idea de que las posesiones aumentan el valor personal. Esta retroalimentación social puede llevar a las personas a buscar constantemente nuevas adquisiciones.
EL MATERIALISMO TIENE UNA RELACIÓN DIRECTA CON NUESTRA SALUD MENTAL
1. Se eleva el estrés y la ansiedad: el deseo constante de tener bienes genera un ciclo de insatisfacción. Siempre hay algo nuevo que tener, lo que puede llevar a una presión económica y psicológica innecesaria.
2. Autoestima baja: aquellos que vinculan su valor personal con sus posesiones pueden experimentar inseguridades cuando no pueden alcanzar las expectativas impuestas por la sociedad o por ellos mismos.
3. Relaciones superficiales: puede afectar las relaciones, ya que quienes se centran demasiado en las posesiones tienden a priorizar lo material sobre las conexiones emocionales.
4. Felicidad efímera: tener algo nuevo puede dar un subidón de felicidad momentánea, pero esta emoción es temporal. Hay estudios que demuestran que las personas materialistas tienden a ser menos felices, no significa renunciar a todo lo que tienes, sino cambiar la perspectiva.
Sugerencias: hacer una lista de lo que tienes a nivel afectivo en tu vida, enfócate en experiencias, no en cosas; comparte con familiares, amigos/as, viaja, disfruta de las experiencias. Desconecta del consumismo. Reducir el tiempo en redes sociales puede ayudarte a evitar comparaciones innecesarias. El agradecer lo que tienes te permitirá valorar las cosas que ya están en tu vida, en lugar de centrarte en lo que te falta. Prioriza tu salud integral, haciendo ejercicios, meditación; atención psicológica para que te acompañe en la toma decisiones y establecimiento de prioridades en tu vida.
Toma conciencia de tus éxitos: reconoce tus esfuerzos y celebra tus victorias, lo que eleva la autoestima