MIDES /
Destaca la necesidad de fortalecer las políticas públicas sobre consumo problemático de sustancias
En el marco de una actividad organizada por la Junta Nacional de Drogas para presentar los resultados de un estudio recientemente realizado sobre el consumo problemático de sustancias en Uruguay, el director del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), Jorge Vaz Tourem, subrayó la importancia de generar respuestas integrales que involucren tanto al Estado como a las comunidades.
Durante la jornada se dieron a conocer datos que permiten comprender mejor la realidad del consumo en distintos sectores de la población, aportando información clave para el diseño de políticas públicas orientadas a la prevención, el tratamiento y la promoción de la salud mental.
Prevención comunitaria y salud mental
Vaz Tourem destacó algunas de las experiencias consideradas exitosas, como la formación de promotores de salud mental desarrollada en Paysandú, una iniciativa que busca fortalecer el trabajo preventivo desde los propios territorios.
El jerarca sostuvo que el abordaje del consumo problemático no puede limitarse únicamente a determinadas sustancias, sino que debe integrarse a una visión más amplia de la salud mental. En ese sentido, remarcó la necesidad de trabajar de forma sostenida a nivel comunitario y en todas las etapas de la vida, promoviendo acciones preventivas desde edades tempranas.
El alcohol continúa siendo el principal desafío
Uno de los aspectos que más llamó la atención del estudio fue que el consumo problemático no se concentra exclusivamente en adolescentes y jóvenes. Según los datos presentados, el alcohol continúa siendo la sustancia que genera mayor impacto y afecta principalmente a la población adulta, especialmente a los hombres.
El informe advierte sobre el adelanto en la edad de inicio del consumo, un fenómeno que preocupa a las autoridades y que refuerza la necesidad de implementar estrategias preventivas durante la adolescencia.
Vaz Tourem señaló que el desafío consiste en desarrollar políticas públicas integrales que contemplen no solo el consumo de alcohol, sino también el tabaco y otras sustancias que inciden negativamente en la salud, la convivencia y la calidad de vida de las personas. "Debemos desmontar prejuicios y comprender que esta problemática atraviesa a toda la sociedad".