La interna de Identidad Soberana salió a la luz /
Natalia Pigurina rompió el silencio y cuestionó a Gustavo Salle
La crisis interna de Identidad Soberana dejó de ser un comentario reservado a dirigentes y militantes para instalarse definitivamente en la agenda política. Tal como lo adelantó Diario La Prensa, la suplente de diputada por Salto, Natalia Pigurina, publicó un video de casi dos horas en el que expuso las diferencias que mantiene con la conducción del partido encabezado por el doctor Gustavo Salle Lorier.
Pigurina es la primera suplente de la diputada Nicolle Salle, hija del líder de Identidad Soberana, y fue una de las referentes más visibles del partido en el departamento de Salto durante la campaña electoral.
"Empecé a ver cosas que no me gustaban"
Afirmó, que comenzó a notar situaciones con las que no estaba de acuerdo. Explicó que sintió que dejó de ser escuchada por la conducción del partido y que sus planteos no recibían respuesta. Incluso aseguró que en una oportunidad envió mensajes al doctor Gustavo Salle y permaneció alrededor de un mes sin obtener contestación. También dijo que se sintió sola en el trabajo político que realizaba en Salto y que no encontraba el respaldo que esperaba de la dirección nacional.
El reclamo por alternancia y sus proyectos
Uno de los puntos más sensibles de su exposición fue el acuerdo de alternancia en la banca parlamentaria. Según relató, al conformarse la lista se le transmitió que existiría una rotación entre quienes integraban la representación parlamentaria. Sin embargo, sostuvo que ese compromiso nunca se cumplió. Por otra parte, aseguró que presentó varios borradores de proyectos de ley para que fueran analizados por el equipo técnico del partido, pero nunca fueron estudiados ni impulsados. Esas iniciativas quedaron "encajonadas", situación que comparó con las críticas que el propio Gustavo Salle suele realizar cuando sostiene que sus propuestas no reciben tratamiento en el Parlamento.
Más trabajo en el territorio
Explicó que le transmitió personalmente a Salle que, además de presentar denuncias e iniciativas en el Parlamento, era necesario recorrer más el interior del país, escuchar a los vecinos y acompañar a los referentes departamentales. Algo que nunca se llegó a practicar.
"No había libertad para opinar"
Por otra parte, estuvo que dentro del partido no existía libertad para expresar opiniones diferentes. Quienes cuestionaban decisiones de la conducción eran apartados de la participación y criticó que, a su entender, se hablara de democracia y libertad mientras internamente no siempre se aceptaban las discrepancias.
Duras críticas a la conducción
Afirmó que el estilo de conducción, se basaba en el autoritarismo y el personalismo. Además, pidió a los militantes y simpatizantes que observaran los hechos antes que los discursos y sostuvo que muchas personas que estuvieron en los primeros tiempos del partido hoy ya no forman parte de la organización.
No renunciará a su lugar como suplente
A pesar de las críticas, Pigurina dejó en claro que no piensa abandonar su condición de suplente de diputada. Señaló que continuará trabajando desde Salto, atendiendo los planteos de la ciudadanía y colaborando en todo aquello que esté a su alcance. También explicó que algunos proyectos que impulsaba, como la instalación de un centro del INISA para el norte del país, quedan ahora a disposición de cualquier legislador que quiera presentarlos.
Una crisis que ya es pública
Las declaraciones de Pigurina representan, el primer y mas duro cuestionamiento público a la interna de Identidad Soberana. Su testimonio confirma que las diferencias abren un nuevo escenario para una fuerza política que se presentó ante el electorado como una alternativa distinta a los partidos tradicionales. Ahora la atención está puesta en cuáles serán la respuesta de Gustavo Salle y de su hija Nicolle Salle y del resto de la dirigencia.