"Nos estamos quedando sin barrio" /
El desesperado reclamo de los vecinos de Dos Naciones
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Por Pedro Rodríguez
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Cansados de las motos, los ruidos, la música a todo volumen y las picadas, los vecinos se autoconvocaron y pidieron respuestas urgentes a las autoridades. Tránsito anunció controles permanentes y buscará endurecer las sanciones.
"No se puede dormir." Esa fue la frase que más se escuchó durante la reunión que mantuvieron vecinos del barrio Dos Naciones con autoridades de la Dirección de Tránsito de la Intendencia de Salto. Lejos de ser un encuentro más, fue el desahogo de familias que aseguran haber perdido la tranquilidad de un barrio que durante años fue sinónimo de convivencia y hoy, según relatan, está dominado por el ruido, las motos y el descontrol.
"La gente se fue porque no aguantó más"
Uno de los vecinos resumió el sentimiento de todos con palabras que reflejan la realidad que viven a diario. "Hoy me queda un vecino de toda la vida. El resto vendió o alquiló las casas. La gente se fue porque no podía dormir." El planteo fue acompañado por decenas de testimonios similares. Los residentes aseguran que los problemas se repiten de lunes a lunes. Hablan de motos con escapes libres, maniobras peligrosas, vehículos levantando la rueda, música a todo volumen hasta la madrugada y reuniones que terminan dejando botellas rotas, basura y daños en los espacios públicos.
La plaza dejó de ser un lugar para las familias
Uno de los puntos más cuestionados fue la plaza del barrio. Los vecinos sostienen que, lejos de ser un espacio de recreación, hoy se convirtió en un punto de encuentro donde se concentran motos, parlantes y vehículos con música a un volumen que impide descansar. "Hay días en que tenemos que pedir permiso para entrar a nuestras casas", expresó uno de los asistentes. También denunciaron que algunos utilizan los monoblocks como baño, mientras otros consumen drogas detrás de los edificios. La preocupación aumenta pensando en el verano, cuando la presencia de personas en el lugar suele multiplicarse.
"No alcanza con poner luces"
Durante la reunión varios vecinos reconocieron el esfuerzo realizado por inspectores de Tránsito, pero coincidieron en que las medidas aplicadas hasta ahora no son suficientes. "Esto no se arregla poniendo lucecitas", dijo uno de los participantes. Para ellos, el problema requiere un trabajo conjunto entre la Intendencia y el Ministerio del Interior.
Tránsito reconoce el problema
Las autoridades no negaron la situación. Explicaron que actualmente la Dirección de Tránsito cuenta con apenas 27 inspectores para cubrir toda la ciudad, distribuidos en tres turnos. Eso significa que, en muchas ocasiones, apenas ocho funcionarios quedan disponibles para controlar todo Salto. Aun así, anunciaron que desde esta semana habrá inspectores fijos en el barrio para intentar recuperar el orden. "Vamos a dejar personal permanente en la zona porque entendemos la gravedad del problema", señalaron.
Sin Policía no alcanza
Sin embargo, las propias autoridades reconocieron que la presencia de inspectores, por sí sola, no resolverá el conflicto. "Necesitamos el apoyo de la Policía. Muchas veces los inspectores trabajan solos y no son respetados." Los vecinos compartieron esa preocupación y reclamaron un puesto fijo con presencia policial para evitar que quienes incumplen las normas continúen actuando con total impunidad.
Buscan endurecer las sanciones
Otro de los anuncios realizados durante la reunión fue el estudio de nuevas medidas para combatir las picadas y las motos con escapes modificados. La propuesta apunta a que quienes cometan infracciones graves no puedan retirar sus vehículos durante varios meses, una medida similar a la aplicada en Montevideo. Además, se buscará aumentar las multas para quienes levanten la rueda, circulen con caños de escape adulterados o generen ruidos molestos. Las autoridades entienden que las sanciones actuales ya no alcanzan para desalentar este tipo de conductas.
Las cámaras ayudan, pero no solucionan todo
Durante el encuentro también se recordó que, gracias al sistema de videovigilancia, recientemente fue identificada e incautada una motocicleta de alta cilindrada que recorría la ciudad generando ruidos durante la madrugada. El conductor debió volver a colocar el escape reglamentario antes de recuperar el vehículo. Aunque destacaron la utilidad de las cámaras, tanto vecinos como autoridades coincidieron en que la tecnología debe estar acompañada por presencia permanente en la calle.
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