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La panadería Panonno celebra sus primeros diez años de actividad, una década marcada por el crecimiento sostenido, la consolidación de su identidad artesanal y la construcción de una relación cercana con la sociedad de Salto. Su director, Martín Luzardo, repasó los principales hitos de la empresa y destacó el papel fundamental del equipo humano y de la tradición familiar que dio origen al emprendimiento.

Aunque Panonno como marca tiene diez años, sus raíces se remontan a mucho antes. La historia comienza hace más de cuatro décadas con la abuela de la familia, quien inició el camino en el rubro. Con el paso del tiempo, el negocio continuó en manos del padre de Luzardo, quien se desempeñaba en el sector supermercadista y buscaba incorporar una panadería que ofreciera productos accesibles sin resignar calidad.

Un proyecto familiar que se transformó en empresa

Según explicó Luzardo, el nacimiento de Panono se dio de manera casi natural. En 2016 surgió la oportunidad de desarrollar el proyecto en un local ubicado en calle Blandengues, donde anteriormente funcionaba otra panadería. En ese momento él se sumó al emprendimiento familiar, pese a no tener experiencia previa en el rubro. “Cuando empecé no sabía nada de panadería”. Sin embargo, destacó que el apoyo de su familia y del equipo de trabajo fue clave para aprender rápidamente y poner en marcha el negocio. En sus inicios, la empresa contaba con menos de diez personas, pero con el tiempo logró crecer y consolidar una clientela fiel. La ciudad de Salto, conocida por tener una amplia tradición panadera, representaba un desafío importante. “La idea siempre fue hacer las cosas de la mejor manera posible y lograr posicionarnos”. Diez años después, considera que ese objetivo se ha cumplido gracias a la confianza de los clientes.

Certificaciones internacionales y crecimiento ordenado

Uno de los hitos recientes más importantes para la empresa fue la obtención de certificaciones internacionales vinculadas a la gestión de calidad y a las buenas prácticas de manufactura. Este proceso se desarrolló durante el año pasado y culminó con la auditoría final en diciembre. Las certificaciones implican la evaluación integral de todos los procesos productivos, desde la recepción de la materia prima hasta las instalaciones y los procedimientos internos. Para Luzardo, este reconocimiento representa un respaldo técnico que fortalece el trabajo diario. La búsqueda de estas certificaciones también estuvo vinculada a la necesidad de ampliar la capacidad productiva. Con el crecimiento de la demanda, la empresa decidió desarrollar una planta de elaboración más grande que permitiera aumentar la producción sin perder la esencia artesanal que caracteriza a la marca.

Innovación permanente en un rubro tradicional

A pesar de tratarse de un oficio milenario, la panadería sigue evolucionando con nuevas tendencias y propuestas gastronómicas. En ese sentido, Panonno apuesta a mantener los productos clásicos, pero al mismo tiempo incorporar innovaciones. Entre las tendencias que han ganado protagonismo se destacan las tartas gourmet, los productos elaborados con masa madre y nuevas variedades de croissants. “Siempre tratamos de estar a la vanguardia, porque muchas veces la gente conoce esas novedades a través de nosotros o quiere probarlas”, explicó Luzardo. Además de la variedad de productos, la empresa mantiene un amplio horario de atención que se extiende desde la madrugada hasta la noche. Según relató su director, desde las 5:30 de la mañana ya hay clientes que pasan por la panadería antes de comenzar su jornada laboral.

El valor del equipo humano

Para Luzardo, el crecimiento de Panonno no sería posible sin el compromiso de quienes forman parte del equipo. Considera que el personal es la cara visible de la marca y un factor determinante en la experiencia del cliente. “Podés tener buenos precios y buenos productos, pero si la atención no es la adecuada, el cliente no vuelve”, afirmó. Por eso, la empresa trabaja constantemente en fortalecer la cultura de servicio y el sentido de pertenencia dentro del equipo.

Mirada hacia el futuro

La celebración del décimo aniversario incluyó un evento en la planta de elaboración, donde se invitó a medios de comunicación, clientes y proveedores para mostrar el proceso de producción que habitualmente permanece detrás de escena. También se realizaron reconocimientos a trabajadores que acompañan a la empresa desde sus primeros días. De cara al futuro, Luzardo asegura que las ideas y proyectos continúan. El objetivo es seguir creciendo dentro de la ciudad, mejorar cada día y llegar a más clientes sin perder los valores que dieron origen al emprendimiento. “Lo primero es agradecer a quienes nos eligen todos los días. Y a quienes aún no nos conocen, los invitamos a que pasen, prueben y vean cómo trabajamos”. Con esa premisa, Panonno inicia un año más apostando a la calidad, la innovación y el vínculo con la sociedad salteña.

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