Propondrán su nombre para el Nomenclátor /
Doctor Juan Vicente Chiarino
- Por Leonardo Vinci
Ediles de la Coalición Republicana estudian la posible presentación de un proyecto de decreto nombrando un paseo, plaza o calle con el nombre de Juan Vicente Chiarino, como homenaje permanente a quien fuera uno de los ciudadanos más íntegros, valientes y comprometidos con la República en el Uruguay del siglo XX.
Merecido reconocimiento
La figura del doctor Juan Vicente Chiarino concitó, al momento de su fallecimiento, un reconocimiento unánime del sistema político nacional. El Senado de la República interrumpió su sesión ordinaria para rendirle tributo, aprobando por unanimidad el tratamiento urgente de un homenaje que trascendió banderías partidarias. Tal gesto institucional constituye, en sí mismo, prueba elocuente de la dimensión cívica del homenajeado.
Integrante histórico de la Unión Cívica del Uruguay, Chiarino desarrolló una extensa trayectoria como legislador, dirigente partidario, periodista y hombre de consulta en los grandes debates nacionales. Su palabra fue siempre sinónimo de rectitud intelectual y autoridad moral. Senadores de los más diversos partidos destacaron que sus intervenciones parlamentarias eran escuchadas como verdaderas lecciones de civismo, respaldadas por una vida coherente y austera.
Quienes compartieron con él la tarea legislativa evocaron su trato respetuoso, su firmeza conceptual y su inquebrantable apego a principios. Se subrayó que ejercía la política con espíritu cristiano, entendiendo la caridad —en el sentido paulino— como virtud esencial del servicio público. En tiempos en que la actividad política suele ser objeto de descrédito, su ejemplo fue presentado como demostración de que la vida pública puede ejercerse con desinterés, sacrificio y total entrega al bien común.
Destacada participación política
Particular relieve adquirió su actuación en el proceso de transición democrática. Tras años de alejamiento de la primera línea política, el doctor Chiarino volvió a asumir responsabilidades públicas en una etapa decisiva para el país. Participó activamente en los diálogos mantenidos en el Parque Hotel entre representantes de los partidos políticos y de las Fuerzas Armadas, reclamando con firmeza el retorno a la legalidad y la plena vigencia de las instituciones republicanas. Las actas de aquellas instancias registran exposiciones de singular profundidad, claridad conceptual y energía moral, que influyeron en la orientación del proceso de salida institucional.
Ministro
Restablecida la democracia, aceptó el desafío de desempeñarse como Ministro de Defensa Nacional en el primer gobierno del período de recuperación institucional. No era tarea sencilla. A una edad en que la mayoría de las personas se retira de la actividad pública —próximo a los ochenta y siete años— asumió una de las carteras más complejas del Estado, con firmeza de carácter y espíritu de servicio. Aun quienes discreparon con determinadas decisiones reconocieron la rectitud de su conducta y la sinceridad de su compromiso con la estabilidad republicana.
Su nombre en el Nomenclátor
La ciudad de Salto, tierra de profundas tradiciones cívicas y culturales, honraría con este acto no solo la memoria de un hombre, sino también los valores que encarnó. Designar una calle con el nombre de Juan Vicente Chiarino implicaría ofrecer a las generaciones presentes y futuras un punto de referencia permanente: el recordatorio de que la República se construye con ciudadanos dispuestos a “morir en el surco”, trabajando hasta el final por el bien común.
Los Ediles que estudian el proyecto entienden que sería de estricta justicia y alta conveniencia pública que una calle de la ciudad de Salto lleve el nombre del doctor Juan Vicente Chiarino, como tributo a su vida ejemplar, a su inquebrantable vocación democrática y a su servicio permanente a la República.