Proponen coordinación institucional /
Para la gestión del arroyo Sauzal
En la Junta Departamental de Salto se planteó la necesidad de la coordinación institucional para la gestión y el control del arroyo Sauzal, ante la falta de información sistematizada y la débil aplicación de normativas vigentes. La iniciativa surge a partir de una exposición realizada por el edil suplente Walter Campos durante la media hora previa de la sesión ordinaria del pasado 16 de abril.
El planteo hace referencia al decreto Nº 5.727/88, que regula el uso del arroyo y establece medidas para prevenir inundaciones, proteger la salud pública y evitar la contaminación ambiental. Sin embargo, según lo expuesto, no existe evidencia clara de que se hayan aplicado plenamente disposiciones clave, como la franja de retiro de edificaciones de 10 metros desde el cauce.
Inconsistencias en datos técnicos y planificación
Uno de los principales problemas señalados es la falta de congruencia en la información manejada por distintas áreas de la Intendencia. Incluso se mencionó la existencia de estudios técnicos en coordinación con la Dirección Nacional de Aguas que contemplan zonas de riesgo de hasta 30 metros, pero que no estarían siendo utilizados de forma efectiva. Esta situación genera dificultades en el ordenamiento territorial y en la prevención de impactos derivados de fenómenos climáticos, como lluvias intensas o crecidas del río Uruguay.
Propuesta de trabajo conjunto y concretos
Ante este escenario, se propone avanzar en un modelo de coordinación que involucre a múltiples dependencias departamentales, incluyendo áreas como Obras, Ordenamiento Territorial, Salud e Higiene, Ambiente, Vivienda y el Comité de Emergencias. El objetivo es establecer un procedimiento claro que permita recopilar, procesar y utilizar la información de manera eficiente, garantizando el cumplimiento de la normativa vigente y minimizando los impactos.
Hacia una estrategia integral de prevención
La propuesta también apunta a generar herramientas que permitan anticipar y mitigar riesgos asociados a eventos climáticos, promoviendo una planificación urbana más segura y sostenible.