Salto impulsa la creación del primer Banco de Alimentos y Materiales del departamento
En la sala de streaming de Diario La Prensa, el presidente Camilo Pintos y el secretario Nicolás Panozzo del Club de Leones Salto Los Azahares presentaron oficialmente una iniciativa que aspira a marcar un antes y un después en el departamento, la creación del Banco de Alimentos y Materiales de Salto.
El proyecto, que ya comenzó a dar sus primeros pasos, tiene un objetivo de enfrentar el hambre y, al mismo tiempo, brindar respuestas concretas ante situaciones de vulnerabilidad habitacional. Inspirado en experiencias exitosas de la región y del mundo, el banco no solo apunta a distribuir alimentos, sino también a promover capacitación, trabajo colaborativo y dignificación social.
El hambre en pleno siglo XXI
“Hoy, en pleno siglo XXI, hay gente que está pasando hambre. Niños que van a la escuela sin nada en la panza”, expresó Panozzo, subrayando la dimensión humana que motiva la propuesta.
Si bien en Salto no existen cifras exactas sobre la cantidad de personas afectadas, el panorama nacional ofrece datos contundentes: en Uruguay se desperdicia más de un millón de toneladas de alimentos al año. Gran parte de esa mercadería, cercana a su fecha de vencimiento o fuera de los estándares comerciales, termina siendo destruida, aun cuando todavía podría ser consumida.
La iniciativa busca precisamente tender un puente entre ese excedente y quienes más lo necesitan. “No se trata solo de evitar la destrucción, sino de darle un destino más generoso y realista”, explicaron. Productos aptos para el consumo inmediato pueden transformarse en un recurso vital para cientos de familias.
Un modelo con antecedentes y respaldo regional
El proyecto salteño no surge de la nada. En Montevideo funciona un Banco de Alimentos desde 2012, y en Concordia —a través de la filial del Banco de Alimentos de Paraná— se desarrolla una experiencia que ha servido de guía para los impulsores locales.
Los dirigentes del Club de Leones mantuvieron reuniones con referentes de Concordia, quienes compartieron su experiencia y brindaron asesoramiento técnico. Allí, el banco asiste a más de 7.000 personas, lo que evidencia la magnitud de la necesidad en la región.
Uno de los ejemplos que más impactó a los salteños fue el de un pequeño pueblo que recibió 50 bolsas de harina de 30 kilos cada una. Inicialmente, la comunidad no tenía cómo aprovechar ese recurso. La solución no fue únicamente entregar el alimento, sino capacitar a vecinos para producir pan. Hoy, elaboran sus propios productos, intercambian con otras familias pan por verduras, por ejemplo y han generado un circuito de colaboración que fortaleció la economía local.
“Dale harina a alguien y no sabrá qué hacer; enseñale a usarla y podrá hacer pan, facturas y mucho más”, resumieron, destacando la importancia de la capacitación como eje central del proyecto.
Más que alimentos, materiales para reconstruir vidas
La particularidad del Banco de Alimentos y Materiales de Salto es su doble enfoque. Además de la distribución de comida, la iniciativa contempla la recolección y entrega de materiales de construcción para asistir a familias afectadas por incendios o que viven en condiciones extremadamente precarias.
En Salto, como en muchas zonas del país, abundan viviendas construidas con materiales inflamables y conexiones eléctricas improvisadas. Los incendios son frecuentes y dejan a familias enteras sin hogar de un día para el otro.
El banco pretende actuar también ante estas emergencias, articulando esfuerzos con la Intendencia y el Centro Coordinador de Emergencias Departamental (CECOED). Mientras el gobierno departamental puede aportar recursos humanos y logística, el banco aspira a gestionar la obtención de materiales donados por empresas.
La propuesta no se limita a entregar chapas o ladrillos. También busca promover la capacitación en técnicas básicas de construcción, de modo que los beneficiarios no solo reciban ayuda, sino que adquieran herramientas para mejorar su vivienda y, eventualmente, generar oportunidades laborales.
“Esto empieza como una asistencia y puede terminar siendo un proyecto de vida”, señalaron los impulsores.
Articulación y trabajo en red
Desde su gestación, la iniciativa ha recibido respaldo del gobierno departamental y de diversas organizaciones sociales. Sin embargo, los promotores enfatizan que no se trata de una obra exclusiva del Club de Leones.
“Cuantas más manos seamos, mejor”. La invitación está abierta a otras instituciones, empresas y ciudadanos que deseen sumarse. La lógica es sumar ideas, esfuerzos y recursos para ampliar el alcance.
La experiencia de Concordia también mostró la importancia de la rápida coordinación. Durante la pandemia, una empresa se encontró con cuatro camiones de papas sin destino tras el cierre de un cliente. Gracias a la red de contactos del banco, en pocas horas se organizaron transportes y distribución. Lo que iba a ser destruido terminó en manos de familias que lo necesitaban.
Además del impacto social, esta modalidad también beneficia a las empresas, que evitan los costos asociados a la destrucción de mercadería y, al mismo tiempo, cumplen un rol solidario.
Dignidad y cambio cultural
Uno de los aspectos más destacados por los entrevistados fue la dimensión cultural del proyecto. La ayuda no se plantea como una dádiva unilateral, sino como un proceso de participación activa.
La capacitación, el trabajo comunitario y el intercambio generan un sentido de pertenencia y dignidad. “El que recibe la ayuda no se siente disminuido, se siente parte del proceso”.
Esa visión apunta a un cambio más profundo: transformar la asistencia en una oportunidad de integración social. A través del aprendizaje y la colaboración, se busca romper el círculo de vulnerabilidad y abrir nuevas perspectivas.
Cómo sumarse
El Banco de Alimentos y Materiales de Salto ya se encuentra en etapa de organización formal, definiendo estatutos, protocolos de higiene y logística de almacenamiento para garantizar que los productos lleguen en óptimas condiciones.
Quienes deseen colaborar pueden acercarse a la sede del Club de Leones Salto Los Azahares, ubicada en 19 de Abril 1326, o contactarse a través de sus redes sociales en Facebook e Instagram.
El desafío es grande. La demanda, como ocurre en otras ciudades, probablemente supere la oferta en los primeros tiempos. Sin embargo, el entusiasmo y la convicción de sus impulsores marcan el inicio de un camino que aspira a crecer con el apoyo de toda la comunidad.