Tras el tornado… /
Analizan importar tomate y morrón para frenar empuje inflacionario
A una semana del devastador tornado que golpeó al departamento de Salto y afectó a unos 300 productores granjeros, el Gobierno nacional analiza la posibilidad de habilitar la importación de algunos productos hortícolas, entre ellos tomate y morrón, si la reducción de la oferta genera un fuerte incremento de los precios en el mercado interno.
La medida, que aún no ha sido oficializada, busca evitar que una eventual escalada de precios tenga impacto sobre el Índice de Precios al Consumo (IPC) y, en consecuencia, sobre el costo de vida de los uruguayos. El temporal dejó severos daños en la producción bajo invernáculo de Salto, departamento que concentra cerca del 80% de este tipo de producción hortícola del país. Como respuesta, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) declaró la emergencia agropecuaria en las zonas afectadas y comenzó a evaluar distintas herramientas para amortiguar las consecuencias económicas del desastre.
La importación, como último recurso
El subsecretario del MGAP, Matías Carámbula, reconoció que el impacto sobre el sector fue "muy grande", especialmente para quienes producen tomate y morrón, cultivos cuya cosecha coincide con esta época del año. "Cuesta mucho cuantificar las pérdidas", señaló el jerarca, quien explicó que primero se determinará cuál será la capacidad real de abastecimiento del mercado. No obstante, adelantó que, si la oferta resulta insuficiente y los precios registran aumentos importantes, el Gobierno estudiará "utilizar otro mecanismo, como puede ser la importación".
En ese sentido, Carámbula afirmó que "en caso de que esté complicado el mercado en términos de volumen y de precio, se tomará alguna decisión", dejando abierta la posibilidad de autorizar compras en el exterior para estabilizar el mercado interno.
¿Se desconocerá planteo de los productores?
Sin embargo, la eventual apertura de las importaciones genera preocupación entre los productores afectados, quienes ya trasladaron su posición a las autoridades del MGAP. Los granjeros sostienen que todavía existe una importante cantidad de tomates y morrones que lograron salvarse del tornado. Si bien muchos presentan golpes o daños estéticos ocasionados por el temporal y la caída de los invernáculos, aseguran que son productos aptos para el consumo y que deberían tener prioridad en la comercialización.
Entienden que habilitar importaciones en este momento sería una decisión prematura que terminaría agravando la situación económica de un sector que ya sufrió pérdidas millonarias.
Por ello, solicitan que primero se evalúe el volumen real de producción disponible en el mercado local y se permita su colocación antes de recurrir al ingreso de mercadería del exterior. A su juicio, solo si se comprobara un desabastecimiento efectivo debería analizarse la importación como una medida excepcional para garantizar el abastecimiento y evitar una escalada de precios.
Un problema con los seguros granjeros
Por otra parte, Carámbula expresó su preocupación porque los productores granjeros no contratan seguros para enfrentar estos eventos meteorológicos. “La Dirección de la Granja tiene una política de apoyo a los seguros. En algunos casos, a los productores más chicos se les subsidia hasta el 70% del costo. Está faltando algo para que el seguro se haga más universal”, señaló.
Por ello también sostuvo que, una vez que los productores afectados puedan salir de la "situación dramática" que dejó el temporal en Salto, el MGAP trabajará en "una especie de seguro universal básico y, sobre eso, que cada productor le vaya agregando otros componentes". “Es necesario pensar esa política de Estado, universalizando por los menos un seguro básico para los productores y que el Estado acompañe ese proceso”, cerró.