Acuerdo político con los partidos de derecha /
Bolsonaro puede derrotar a Lula en la segunda vuelta
Flávio Bolsonaro derrotó en primera vuelta a Lula da Silva, pero quedó a 2.98 por ciento de alcanzar la presidencia de Brasil. Ahora, el candidato del Partido Liberal iniciará una compleja negociación con las agrupaciones de derecha para construir una alianza electoral que le permita triunfar en el balotaje del 25 de octubre. “Estoy muy contento con el resultado: casi 56 millones de brasileños me dieron este voto de confianza. Es una señal de que Brasil quiere un cambio”, sostuvo Bolsonaro durante un improvisado discurso frente a sus partidarios.
En cambio, Lula apostará a seducir a los más de 30 millones de brasileños que no fueron a votar por su hartazgo con un sistema político que no ha satisfecho sus demandas vinculadas a la economía y la seguridad urbana. Bolsonaro y Lula apelaran a la seducción política para llegar al Planalto, pero el líder del PT enfrenta un panorama aún más complejo que su adversario liberal.
Es muy difícil que Lula pueda atraer a los brasileños que optaron por evitar los centros de votación, aunque en su discurso tras la derrota reconoció que es su única estrategia posible. “Vamos a trabajar para que las personas salgan, porque en este momento histórico de Brasil es necesario que la gente vote”, afirmó ante sus militantes en San Pablo. Bolsonaro también apelará a los votantes remisos, pero su estrategia principal se enfocará en sus ex adversarios Augusto Cury -Avante-, Renan Santos -Missao- y Rolando Caiado -Social Democrático-, a quienes propondrá construir un gobierno de coalición a cambio de sus votos.
Cury, Santos y Caiado -juntos- pueden aportar a Bolsonaro casi ocho ciento de los votos, una cifra que implicaría la derrota Lula en segunda vuelta. Caiado es un político conservador, que defiende la propiedad privada, la seguridad y el orden público. Cury propone achicar el Estado, bajar los impuestos y desarrollar políticas sociales. Y Santos representa a la extrema derecha de Brasil. Nada de lo que proponen Cury, Santos y Caiado significa una desavenencia ideológica con el candidato del Partido Liberal.