Cinco meses del interinato /
El poder se recompone en Venezuela sin abrir paso a la democracia
Venezuela parece hoy más cerca de una “recomposición autoritaria y reconfiguración interna del poder” que del inicio comprobable de una transición democrática. Esa es la conclusión central del informe extraordinario “Cinco meses del interinato: Reconfiguración sin transición”, publicado por Laboratorio de Paz (LabPaz), que examina los primeros cinco meses del gobierno de Delcy Rodríguez desde la óptica de los derechos humanos, el espacio cívico y la institucionalidad democrática. El documento, dado a conocer este 4 de junio, advierte que el país atraviesa una situación de “incertidumbre constitucional”, derivada del ejercicio de la Presidencia bajo la figura de “ausencia forzosa” que no está expresamente contemplada en la Constitución. Para la organización, este punto no es menor: cualquier transición sostenible, señala, requiere reglas claras, garantías institucionales y una salida presidencial ajustada a los mecanismos previstos en la Carta Magna.
Para el centro venezolano de investigación y pensamiento estratégico LabPaz que trabaja en la resolución de conflictos mediante enfoques de democracia, no violencia y derechos humanos, aun cuando Estados Unidos anunció para Venezuela el plan de tres fases simultáneas (Recuperación, Estabilización y Transición), en estos cinco meses posteriores al 3E “no muestran decisiones verificables orientadas al inicio de una transición democrática”.
Una mujer sonriente con blazer gris y blusa roja sentada a una mesa de conferencias con varios hombres. Banderas de Venezuela y Colombia al fondo. Funcionarios de Venezuela y Colombia participan en una reunión bilateral de alto nivel, buscando fortalecer las relaciones diplomáticas entre ambas naciones. Más que una alternancia o una apertura real, LabPaz describe una reorganización del aparato estatal impulsada por el entorno político de los hermanos Rodríguez. El informe sostiene que varios cuadros cercanos a Nicolás Maduro fueron sustituidos por funcionarios alineados con la nueva jefatura, en un proceso que luce más orientado a redefinir equilibrios internos que a desmontar las estructuras de poder heredadas.