Con el consentimiento de Donald Trump y Xi Jinping /
Emiratos Árabes presentó su candidata a la Secretaría General de la ONU
Ante la falta de acuerdo entre Estados Unidos y China para designar al futuro secretario General de la ONU, Emiratos Árabes Unidos (EAU) ejecutó ayer un meditado movimiento diplomático para resolver la sucesión de Antonio Guterres, que termina su mandato en apenas 70 días. Mohamed bin Zayed Al Nahyan -jeque de EAU-, presentó la nominación de Lana Zaki Nusseibeh, ministra de Estado y ex embajadora en Naciones Unidas.
La candidatura de Nusseibeh intenta romper el deadlock causado por la imposibilidad de lograr una votación en el Consejo de Seguridad sin vetos cruzados para los tres candidatos, que -hasta ahora- tenían posibilidad de acceder a la Secretaria General de la ONU.
Las constantes votaciones fallidas son reflejo de la ausencia de un acuerdo geopolítico entre Trump y Xi. La Casa Blanca apoya la candidatura del argentino Grossi, mientras que China -junto a Rusia- se inclina por designar a una candidata para suceder a Antonio Guterres.
En este contexto, Trump estudia la posibilidad de avalar la candidatura de Nusseibeh, que fue presentada por los Emiratos Arabes Unidos. El jeque Al Nahyan es aliado regional de Estados Unidos y tiene una profunda relación diplomática con Israel. Si Al Nahyan no tuviera luz verde de la Casa Blanca, no hubiera colocado a su ministra de Estado en una escenario de desgaste político y puja palaciega.