El Ojo del Sahara: el misterio geológico que solo se comprende desde el espacio
En el corazón del desierto de Mauritania, una formación geológica de enormes dimensiones y aspecto hipnótico se revela solo desde la órbita terrestre. Astronautas y satélites han registrado la existencia de la Estructura de Richat, conocida mundialmente como el Ojo del Sahara, una circunferencia casi perfecta de aproximadamente 50 kilómetros de diámetro que intriga tanto a científicos como a viajeros. Según un informe de la Agencia Espacial Europea (ESA), la magnitud del Ojo del Sahara y su patrón de anillos concéntricos convierten a esta estructura en uno de los hitos más notables visibles desde el espacio.
La Estructura de Richat se ubica en la meseta de Adrar, en el norte de Mauritania, y fue detectada con claridad durante los primeros vuelos espaciales tripulados en la década de 1960. Desde entonces, la formación ha sido objeto de investigaciones a nivel internacional. De acuerdo con la NASA, “el Ojo del Sahara es un domo geológico elevado, también conocido como anticlinorio, cuya forma actual se debe al efecto combinado de movimientos tectónicos y erosión diferencial sobre distintos tipos de roca”.
Aunque los habitantes locales conocían la estructura desde tiempos ancestrales, su verdadera magnitud solo puede apreciarse desde el espacio. Esta sobresale entre las arenas del Sahara occidental, elevándose hasta 200 metros sobre el entorno y mostrando anillos de cuarcita y otras rocas sedimentarias según la descripción de la ESA. Los anillos, visibles en tonos que van del marrón al azul y al rojo, corresponden a diferentes capas de materiales expuestos por la erosión durante millones de años.
En un principio, científicos internacionales consideraron que el Ojo del Sahara era el resultado del impacto de un meteorito. Sin embargo, estudios de campo y análisis geológicos descartaron esa hipótesis. Según la revista Geographical, “la estructura fue formada por el levantamiento de un domo geológico y posteriormente tallada por la acción del viento, el agua y la arena”.