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El episodio deLa Niña 2025/2026 ha llegado a su fin tras cuatro a cinco meses de aguas superficiales más frías de lo normal en el Océano Pacífico ecuatorial. Así lo indica la empresa brasileña Metsul, que señala que el océano está dejando atrás las condiciones frías y entrando en un breve período de neutralidad, antes de un probable evento de El Niño en los próximos meses.

Señales claras de neutralidad en el Pacífico

Según el último boletín semanal de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, la anomalía actual en la región Niño 3.4 es de -0,3 °C, un valor ya dentro del rango neutral. Si bien una sola semana no bastaría para declarar oficialmente el fin de La Niña, la presencia de aguas más cálidas emergiendo desde capas subsuperficiales refuerza la idea de que el océano no retomará el proceso de enfriamiento.

En el Pacífico ecuatorial oriental, frente a las costas de Perú y Ecuador, la región Niño 1+2 mostró una anomalía de -0,2 °C. Esta zona es especialmente relevante para el sur de Brasil, cuando se enfría en esta época del año, tiende a reducir las lluvias en Rio Grande do Sul, con impacto directo en la agricultura.

¿Más lluvias tras el fin de La Niña?

La pregunta es inevitable, pero la respuesta es clara, no hay cambios inmediatos. El fin de La Niña no actúa como un interruptor. La atmósfera continúa respondiendo durante semanas o meses al patrón previo, por lo que regiones como el centro de Argentina, Uruguay y el sur de Brasil podrían seguir enfrentando precipitaciones irregulares en el corto y mediano plazo. En Rio Grande do Sul, la situación es particularmente delicada en la mitad sur del estado.

Neutralidad hoy, ¿El Niño mañana?

Tras La Niña, el único escenario posible es la neutralidad, una fase que no debe confundirse con normalidad y que puede presentar extremos climáticos. A partir del otoño y durante el invierno y la primavera, los modelos climáticos coinciden en un probable desarrollo de El Niño. Proyecciones de la Universidad de Columbia muestran que la probabilidad de El Niño supera el 50 % hacia la primavera, especialmente entre julio y noviembre.

Los expertos advierten cautela por la llamada “barrera de previsibilidad” entre marzo y junio, pero una vez superada, las señales apuntan mayoritariamente a un calentamiento sostenido del Pacífico ecuatorial. De confirmarse, El Niño podría traer más lluvias al sur de Brasil, pero también aumentar el riesgo de inundaciones, recordando que, en clima, cada transición abre oportunidades y desafíos.

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