Lula da Silva /
Admitió que esperaba ganar en primera vuelta y calificó de “inesperado” el resultado
El presidente de Brasil y candidato a la releeción, Luiz Inácio Lula da Silva, reconoció este domingo que el resultado de la primera vuelta fue “inesperado” y admitió que estaba convencido de que conseguiría ganar sin necesidad de un balotaje. “Confieso que estaba convencido de que iba a ganar en la primera vuelta”, afirmó durante su primer pronunciamiento después del cierre del escrutinio, en un acto celebrado en un hotel de San Pablo. El mandatario deberá disputar ahora la Presidencia con el senador Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta del 25 de octubre.
De cara al balotaje, el presidente planteó la elección como una disputa entre dos proyectos políticos y sostuvo que los brasileños tendrán que decidir qué rumbo quieren para el país. En ese contexto, cuestionó al candidato del Partido Liberal y vinculó a su entorno con episodios que, según afirmó, deberán ser esclarecidos durante la campaña.
“Del otro lado, solo hay incertidumbre, con una biografía de un pasado oscuro”, afirmó Lula, en una referencia a Flávio Bolsonaro y su padre, el ex presidente Jair Bolsonaro. El mandatario también mencionó presuntos vínculos con milicias y organizaciones criminales en Río de Janeiro, además de investigaciones relacionadas con el denominado Banco Master. Lula sostuvo que estos asuntos formarán parte del debate durante la segunda vuelta.
El canditato izquierdista también anticipó una de las principales estrategias de su campaña para el balotaje: intentar movilizar a los electores que no participaron en la primera vuelta. Según explicó, más de 28 millones de brasileños no acudieron a las urnas, un grupo que podría resultar determinante en una contienda que se presenta ajustada.
Con el 99,23% de los votos escrutados, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,17 % , frente al 44,99 % de Lula, de acuerdo con los datos del Tribunal Superior Electoral (TSE). El senador, de 45 años, se mantuvo al frente durante buena parte del recuento y terminó la jornada con más de 55,5 millones de votos, alrededor de tres millones más que el actual mandatario.