Ayer por la tarde se llevó adelante una audiencia importante en el caso de Moisés Martínez, solicitada por su defensa, donde la jueza María Noel Odriozola resolvió otorgarle el arresto domiciliario. La medida sustituye la prisión preventiva que venía cumpliendo hasta el momento. La magistrada explicó que esta decisión se basa en criterios legales y en el análisis de los riesgos procesales, aclarando que la Justicia debe actuar siempre con base en las pruebas y en la ley, sin dejarse influir por la opinión pública. En ese sentido, remarcó que, aunque el caso ha generado fuerte repercusión social, eso no puede condicionar el fallo.
CONTROL ESTRICTO CON DOBLE DISPOSITIVO ELECTRÓNICO
El arresto domiciliario no será una medida sin control. Por el contrario, la jueza dispuso que Martínez cumpla la medida con un “doble sistema de dispositivo electrónico”. Esto significa que contará con una tobillera y un sistema instalado en el domicilio, que permitirá el monitoreo permanente por parte de las autoridades. Según se explicó en la audiencia, este sistema combina tecnología que alerta ante cualquier incumplimiento, garantizando un seguimiento constante. La decisión busca asegurar que el imputado no se fugue y que permanezca a disposición de la Justicia mientras avanza el proceso.
UNA MEDIDA PROVISORIA HASTA QUE HAYA SENTENCIA FIRME
La jueza dejó en claro que esta resolución no es definitiva. El arresto domiciliario se mantendrá vigente hasta que la sentencia quede firme, es decir, hasta que el Tribunal de Apelaciones se pronuncie en segunda instancia. Actualmente, la condena aún no está firme, lo que significa que el proceso judicial sigue en curso. En este contexto, la magistrada señaló que la prisión preventiva debe ser una medida excepcional, y que corresponde evaluar alternativas cuando los riesgos procesales pueden ser controlados.
LA FISCALÍA APELARÁ LA DECISIÓN
Por su parte, la Fiscalía ya anunció que apelará la resolución. El objetivo es que Martínez vuelva a prisión preventiva hasta que se confirme la sentencia definitiva. Desde la acusación se entiende que aún existe riesgo de fuga y que la medida adoptada no es suficiente. Por eso, el caso pasará ahora al Tribunal de Apelaciones, que deberá revisar la decisión tomada en esta instancia.
UN CASO QUE GENERA REPERCUSIÓN SOCIAL
Durante la audiencia, la jueza también hizo referencia al impacto público del caso. Reconoció que existe una fuerte sensibilidad en la sociedad, pero insistió en que la Justicia no puede fallar en base a presiones externas. “Se debe decidir conforme a derecho y a las pruebas”, fue el concepto central que marcó su postura. Además, recordó que la prisión preventiva no es una pena, sino una medida cautelar que debe aplicarse solo cuando es realmente necesaria.
EL DEBATE SIGUE ABIERTO
Con esta resolución, el caso de Moisés Martínez entra en una nueva etapa. Mientras la defensa logra el arresto domiciliario, la Fiscalía busca revertir la medida en segunda instancia. Ahora será el Tribunal de Apelaciones quien tenga la última palabra en esta fase del proceso. Hasta entonces, Martínez permanecerá en su domicilio, bajo estricta vigilancia electrónica y a la espera de una definición judicial.