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El Pericón Nacional fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial
El Pericón surge en el siglo 18 y su origen son las contradanzas europeas. Es una danza de conjunto y de parejas sueltas que van formando figuras y la improvisación juega un rol clave en la diversión.
Este jueves en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, se realizó la declaratoria del Pericón como Patrimonio Cultural Inmaterial del Uruguay.
El Ministerio de Educación y Cultura (MEC) señaló en su página web que “el Pericón refiere a una práctica cultural que involucra danza, música y producciones literarias de gran arraigo en Uruguay y en la región”.
El origen del mismo “proviene de las contradanzas europeas” y según el especialista Lauro Ayestarán, las primeras manifestaciones, en nuestro territorio, se habrían producido a fines del siglo 18 y se mantienen hasta nuestros días asociada a lo gauchesco.
Participarán del acto la vicepresidenta, Beatriz Argimón; el ministro de Educación y Cultura, Pablo da Silveira; el director general de la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, William Rey Ashfield, además de autoridades nacionales, ministeriales, departamentales, colectivos del mundo de la danza y las artes autóctonas, y público en general.
CARACTERÍSTICAS
El MEC explica: “Es una danza de conjunto y de parejas sueltas que se organizan a través de la acción del bastonero que coordina los movimientos de los danzantes para realizar determinadas figuras: cadenas, molinetes, rondas, demandas, puentes, etc.”
“Es el bastonero el que habilita la improvisación en esta danza ya que a través de sus indicaciones va cantando las figuras en un orden que puede variar en cada representación generando situaciones inesperadas entre los danzantes que invitan al entrevero y a la diversión”.
“Su declaratoria como Patrimonio Cultural Inmaterial nos permite pensar como comunidad en los cambios y permanencias de la cultura frente a los procesos de globalización, la dinámica de los procesos de identidad nacional y elaborar políticas culturales que promuevan la salvaguardia de esta práctica”, concluye el MEC.