El maestro que hizo historia con la Roja de la “S” /
Sergio González: El básquetbol y el recuerdo de una generación inolvidable
La historia del básquetbol salteño no se explica solamente a través de campeonatos, resultados o grandes figuras. También se construye con las vivencias de quienes formaron parte de sus equipos, defendieron sus colores y transmitieron su pasión a nuevas generaciones. El maestro Sergio González es uno de esos protagonistas: un deportista que vivió momentos históricos de la llamada Roja de la “S” y un educador que encontró en la enseñanza otra forma de dejar huella.
En entrevista con LA PRENSA Streaming, Sergio González recorrió parte de su vida, desde sus primeros acercamientos al deporte hasta los campeonatos que marcaron una época para el básquetbol de Salto. Sus recuerdos reconstruyen una etapa en la que los clubes, las competencias del interior, los Nacionales y el compromiso de jugadores, como de dirigentes alimentaban una identidad deportiva que todavía permanece en la memoria colectiva.
EL PATIO DE SU CASA
El vínculo de González con el básquetbol comenzó mucho antes de vestir una camiseta. Su padre, también deportista, fue quien despertó aquella pasión durante su infancia. Con una solución sencilla, pero cargada de ingenio, improvisó un aro en el fondo de la casa: cortó un balde y lo colocó en un árbol de paraíso. Sergio tenía apenas seis o siete años.
Aquel aro artesanal se convirtió en el primer escenario de una historia que crecería junto con el deporte salteño. Entre los recuerdos más significativos de su niñez aparece el campeonato nacional de 1957, cuando Salto alcanzó una conquista histórica al consagrarse campeón Nacional por primera vez.
González recuerda con admiración a los integrantes de aquella generación, entre ellos Ramiro, Llona y Cachito Melo, Falcioni, Ubal, Molins además de otras figuras que contribuyeron a consolidar el prestigio del básquetbol local. Para el entrevistado, aquellos jugadores representaron mucho más que un equipo ganador: fueron referentes deportivos cuyo ejemplo trascendió los resultados. Con Ramiro Cortez que había sido figura en la medalla olímpica con Uruguay.
LA ROJA DE LA S
Sus primeros pasos como jugador estuvieron con el Atlético Osimani, Círculo entre otros clubes, además también participó en competencias juveniles con Selección Salto. En aquellos años, los torneos barriales y las canchas del interior constituían espacios fundamentales para el desarrollo de los deportistas.
El básquetbol convivía, además, con otras disciplinas. González compartió experiencias deportivas y amistades que también se extendían al fútbol, una muestra de la cercanía entre los clubes y las comunidades de la época.
Con el paso del tiempo, su recorrido quedó ligado a los éxitos de las selecciones salteñas. Entre sus recuerdos sobresale el campeonato obtenido en Rocha, donde un plantel de destacados jugadores consiguió imponerse y llevar el título a Salto. En aquel equipo participaron nombres como Ever Almeida , dentro de una generación que dejó su marca en la historia deportiva departamental.
La conquista tuvo también una dimensión simbólica: reafirmó que los equipos del interior podían competir y triunfar frente a rivales de otros puntos del país.
REPRESENTAR A SALTO
Entre las anécdotas más destacadas de la entrevista aparece el viaje a Río de Janeiro, organizado como premio para los campeones. La delegación uruguaya consiguió trasladarse en un avión militar y, según recuerda González, los propios integrantes debieron afrontar posteriormente una cuota mensual vinculada al combustible.
La experiencia incluyó el alojamiento en el entorno del estadio Maracaná y partidos en el Maracanãzinho, en una oportunidad que permitió a los jugadores salteños medirse con representaciones de otros países, entre ellas selecciones de Paraguay y Argentina.
Más allá de los detalles del viaje, el episodio refleja la dimensión que alcanzaban aquellos logros deportivos. Para los jugadores, representar a Salto significaba llevar el nombre del departamento más allá de sus fronteras y demostrar el nivel competitivo que podía alcanzar el básquetbol del interior.
González también evocó los enfrentamientos contra Montevideo, partidos exigentes en los que la concentración, la personalidad y la capacidad de reacción resultaban determinantes. En una de esas historias, recordó una jugada decisiva y el desempeño de sus compañeros, destacando cómo la rebeldía y el esfuerzo colectivo podían cambiar el rumbo de un encuentro.
EL MAESTRO DETRÁS DEL DEPORTISTA
La trayectoria de Sergio González no se limitó a las canchas. Antes de dedicarse plenamente a la docencia, estudió Ciencias Económicas en Montevideo en la década del '60, ciudad donde vivió durante un período. Posteriormente eligió el magisterio, una profesión que, según sus propias palabras, le proporcionó grandes satisfacciones.
Su experiencia como maestro rural ocupó un lugar especial en su vida. Trabajar con niños del campo y sus familias le permitió comprender la educación desde una perspectiva comunitaria, en la que la escuela no era únicamente un espacio de aprendizaje, sino también un punto de encuentro y desarrollo cultural.
Más adelante trabajó en la Escuela N.º 2 de Salto, una institución que recuerda por su nivel educativo y por la importancia concedida al deporte. La presencia de una cancha de básquetbol en el patio escolar simbolizaba esa relación entre actividad física, formación y crecimiento personal.
Para González, el deporte y la educación comparten valores esenciales: disciplina, compañerismo, respeto y compromiso.
MEMORIA QUE SIGUE VIVA
Al recordar aquellos años, el maestro también evoca las transmisiones radiales que acercaban los partidos a quienes no podían presenciarlos. En una época en la que la televisión todavía no ofrecía la cobertura deportiva actual, la radio era fundamental para seguir las actuaciones de la Roja de la “S” y celebrar sus conquistas. Como la coronación a nivel Nacional con Salto en Pando.
La historia de Sergio González reúne la pasión de un niño que aprendió a jugar en el patio de su casa, el orgullo de un deportista que defendió los colores de su departamento y la vocación de un maestro comprometido con la formación de sus alumnos.
Su testimonio confirma que los grandes triunfos no terminan cuando finaliza un partido y anécdotas que sin duda muestran un recorrido de un grande con la roja de la “S”.
La nota completa la podes ver en YouTube del Streaming de LA PRENSA o sus distintas plataformas.