Anotaciones Callejeras
Una escribana de Salto, de esas que se mueven y están en los juzgados comentó en un círculo cercano que últimamente se están repitiendo muy seguido situaciones de personas que han sido víctimas de algún abuso al firmar documentos ya sean relativos a inmuebles, automotores, préstamos, etcétera. Según la profesional estas situaciones son generadas por personas sin escrúpulos, amigos del dinero fácil a costa del esfuerzo ajeno. Recomienda que ante cualqueir negocio que se quiera realizar lo mejor es llegar acompañado de un profesional del Derecho y no firmar absolutamente nada antes de consultar previamente.
Como decían los abuelos "cuando el río suena" y la verdad que hay casos de todo tipo, o personas que presionadas por familiares o "amigos" sacan préstamos en organismos crediticios que pueden ser públicos o privados y entregan el dinero ante tanto acoso o promesas de todo tipo. Debe ser espeso el caldo que se publique esto. Hay una baja moral alarmente, incluso dentro de las propias familias; se da mucha cosa atrás de dinero, de terrenos, campos, fincas, automóviles y a veces la gente firma embaucada y sin saber dónde se mete y despues recurre a un profesional para que le arregle los tantos.
La partida a otra vida del doctor Campos deja un profundo dolor en la sociedad salteña dado el notable aporte de este galeno. Entre las mil notas, clases, investigaciones, publicaciones, el querido Gordo Campos avanzó sobre el tema de los siniestros de tránsito, donde era muy valorada su opinión. Mucha gente, en los pasillos de los nosocomios, después del famoso siniestro, esperaban con ansias la presencia y la palabra de este galeno pues tenía un especial trato, y sabía decir las cosas, aún las difíciles, con especial tacto. En esos momentos de angustia después de que, por ejemplo, el gurís chocara en la moto, la presencia del doctor era algo así como un bálsamo entre tanta locura.
La cuadra de empedrado en subida de calle Cervantes, entre Sarandí y Larrañaga, fue objeto, hace unos años, de una intervención importante en su inicio para canalizar el agua, todo de hormigón fue el arreglo y no podía ser de otra manera dada la bajada de agua con mucha fuerza debido a lo que implica esa pendiene; pero ahora comenzaron a romperse algunos adoquines, se generan baches profundos que, sobre todo los motociclistas, tratan de evadir haciendo maniobras de todo tipo. Esta situación comienza a agravarse y amerita un arreglo acorde, eso sí, respetando determinadas reglas pues esas cuadras de adoquines de las que quedan pocas en Salto, son parte del acervo histórico del departamento por lo que no se puede hacer un arreglito así nomás sino respetar ciertos estándares. Pero habrá que hacerlo pues viene fea la mano para conducir por allí.