Anotaciones Callejeras
Vamos a usar la sede de nuestro Diario como que fuera el centro de un compás a partir del cual se hacen circunferencias. En este caso, el diálogo lo hemos tenido con comerciantes de ese radio, esa gente que todos los días labura, abre el comercio, tiene alarmas, paga impuestos, da trabajo y hacen a la vida económica y social de Salto.
Dicen que en ese radio está circulando una población de gente que deambula de acá para allá sin mucho sentido que entra a todos lados pidiendo, si es una panadería o rotisería más todavía, pero todos los días y a cada rato tienen a estos visitantes; estiman que puede darse que andan en la zona a partir de lo que implica el local del Mides en Grito de Asencio casi Brasil y desde ese lugar revuelven lo que sea pidiendo lo que sea, en algunos casos en forma pesadita por decirlo de manera que se entienda.
Un fenómeno que venimos abordando de ese grupo de personas que deambulan, que buscan, que muchos no son salteños y que entra a todos lados buscando algo pero que no debería darse pues el comerciante necesita espacio y calma para atraer y atender a los clientes y no vivir recibiendo pedidos a cada minuto.
Hay una intervención de la Intendencia de Salto en varios puntos de la ciudad para mejorar la infraestructura vial, a veces con personal municipal, a veces con empresas constructoras contratadas. Pero aparecen grietas en el hormigón por todos lados, que habrá que atender. En el arranque de la última cuadra de Julio Delgado, pasando Brasil, se abrió un paño de hormigón. Otro hay que reparar en Grito de Asencio apenas pasando Agraciada, una zona clave pues es uno de los mayores y más usados "corredores" rumbo al centro de la ciudad. Pero por allí, por ambos lugares, también pasa el agua rauda y es importante que se vaya solucionando pues algunos motociclistas para evitarlos hacen unas maniobras que dan miedo, realmente.
Muchos motociclistas salteños están adoptando una modalidad temeraria, llegan al semáforo, si está roja la luz observan si viene alguien y si no, o viene lejos, se mandan igual. Es una infracción gravísima a la norma que se puede pagar muy caro debido a todo lo que implica pues ponen en riesgo su vida y la de los demás. Esta situación no está generalizada pero es muy repetida y marca un jalón más en la locura que algunos proponen en las calles de Salto, por suerte no son todos, pero se está dando. Eso solo se para con conciencia, difícil, la presencia de inspectores, pocos, o lo que se ha impuesto en ciudades grandes donde funciona la "fotomulta", ya que ante una infracción se saca foto a la matrícula y de allí a cobrar.