Anotaciones Callejeras
Días pasados se recibió en la UTEC de Fray Bentos la primera mujer ingeniera biomédica del país. Martina Bach es oriunda de Artigas y logró su anhelado título en el enclave educativo de Río Negro al que concurren tantos salteños por especialidades que no se encuentran en otra parte.
Así Fray Bentos ha cambiado y mejorado por ejemplo su oferta de hospedajes ya que el centro ideado en tiempos del gobierno de José Mujica está instalado sobre la costa donde estaba el famoso Frigorífico Anglo, allí hoy hay un enclave cultural. Según autoridades de la UTEC fraybentina van rumbo a los mil titulados desde que se instaló ese espacio de formación en tierras rionegrenses.
Hablando de educación un lector de nuestro medio nos comenta que el hijo está en quinto de liceo, pero tiene la idea fija de estudiar Odontología y que él sabe bien que no hay nada acá, ni el Ciclo Inicial Optativo, por lo que se prepara para el año 2028 vaciar sus bolsillos y pensar en pasajes, alojamiento, alimentación y transporte para el muchacho en la capital. "Se le dio por ser dentista" dice el hombre que no se queja, pero piensa.
Es difícil controlar a la gente que hace un peso en calle Uruguay pero también es bueno que se respete el espacio público. Se han instalado, por ejemplo, peluquerías en los bancos que adornan la principal calle de Salto y aprovechando el tiempo lindo hacen "rastas" a buen precio delante de todos.
Todo bien pero también hay que pensar en los peluqueros que alquilan un local, que pagan agua, luz, cable, teléfono, impuestos; a veces por mirar con simpatía al que labura al aire libre nos olvidamos de defender al que cumple y paga impuestos con los que se mantiene un Estado al que siempre demandamos.
Se veía que en algún momento iba a pasar, la denuncia de un conductor hostigado por limpiavidrios o malabaristas en una esquina concurrida de Salto que se negó a dar propina cuando le pidieron. Parece que estuvo "pesadita" la cosa y el hombre, cansado de que lo peseteen, llamó al 911 y santo remedio. Una situación que se veía venir y que muchas veces se tolera pues se soluciona a los cinco segundos pero que de todas maneras ni debería ocurrir pero sin embargo pasa, y molesta mucho.
Es lamentable como varias fincas de la calle y avenida Julio Delgado han sido pintadas con mensajes desagradables de supuesto apoyo al Club Nacional de Fútbol de la capital. Hay que respetar la propiedad privada, y la pública también, pero como acá se premia la ordinariez no va a pasar nada, hasta que un vecino se despierte de madrugada y haga justicia por mano propia y ahí habrá que soportar un montón de estupideces para defender el delito. Así estamos.